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Alejandro Irigoyen Ponce
Alejandro Irigoyen Ponce
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15 Septiembre 2019 04:09:00
Pollos
Cambiarán las siglas, los nombres de los que nos gobiernan, pero hay algo que se mantiene exactamente igual: la visión asistencialista de los programas sociales. Dar pescados en lugar de enseñar a pescar y esto con finalidades estrictamente electorales.

Que los pocos pesos, que el cemento, que las láminas y las despensas gracias al PRI, al PAN, a Morena, al mandatario en turno, y siempre, con mayor intensidad, cuando se aproxima la cita con las urnas.

A propósito de esto, hay una anécdota del dictador soviético Joseph Stalin que quiero compartir: en cierta ocasión, en una reunión con sus más allegados, el también genocida ordenó que le llevaran una gallina.

La agarró fuerte con una mano y con la otra empezó a desplumarla. Stalin le quitó una buena parte de las plumas y la lanzó al suelo.

Les dijo a sus camaradas: “ahora observen lo que va suceder”. Tomó un puñado de trigo y empezó a caminar alrededor de la mesa, arrojando unos granos a cada paso.

La gallina, sangrando, empezó a seguir a Stalin, engullendo los granos de trigo. Stalin mira a sus camaradas y les dice: “así de fácil se gobierna a los tontos. Ven cómo me persigue la gallina a pesar del dolor que le causé. Así son la mayoría de los pueblos, siguen a sus gobernantes y políticos a pesar del dolor que les causan, por el simple hecho de recibir un regalo barato o algo de comida para un par de días”.

Bueno, así pensaba el dictador soviético. Sin dedicatoria… pero como que invita un poco a la reflexión… ¿O no?
12 Septiembre 2019 04:09:00
La CNTE
Resulta que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la CNTE, que afortunadamente no tiene ningún peso en Coahuila, presentó su proyecto de educación alternativa al presidente López Obrador.

Estos maestros piden, entre otras cosas, que se incluyan clases de lucha social, desobediencia y resistencia en el plan de estudios de las escuelas públicas.

Quieren que sea obligatorio el adoctrinamiento en las aulas para los niños y jóvenes con el mayor rezago en cuanto a aprovechamiento académico en el país y precisamente en las zonas más castigadas por la pobreza.

Este proyecto alternativo pondera el carácter revolucionario, democrático, clasista y nacionalista de la educación. Cualquier cosa que esto signifique.

En fin: las comparaciones resultan odiosas, pero solo como un ejemplo, en Corea del Sur, las materias que se imparten en el sistema público van encaminadas a fomentar la disciplina, la puntualidad, la higiene y la capacidad para resolver problemas. Tal vez por eso los coreanos hacen lo que hacen y en Oaxaca, Chiapas y Michoacán, estados donde la influencia de la CNTE se deja sentir con fuerza, están como están.

Los sindicatos magisteriales, el SNTE y la CNTE, han contribuido, algunos más, otros un poco menos, a que la enseñanza pública en nuestro país se encuentre justo donde está, francamente en niveles deplorables. Ojalá que Andrés Manuel les marque un alto a los de la Coordinadora y que este proyecto alternativo quede solo en una ocurrencia de los que demuestran en los hechos que no tienen ni un ápice de visión de futuro.
09 Septiembre 2019 04:09:00
AMLOVE
De suyo siempre es medio complicado entender qué quiso decir exactamente el Presidente. Hasta miembros de su Gabinete han reconocido que no siempre queda muy claro por dónde va la cosa, pero hay discursos que ponen a prueba hasta al más fiel e incondicional de la 4T, como el de Tamaulipas, el sábado pasado.

En Tula, AMLO hizo un peculiar llamado a los narcos: pidió a los integrantes del crimen organizado que recapaciten. Textualmente dijo: “yo los llamo a que recapaciten, que piensen en ellos, pero sobre todo que piensen en sus familias, que piensen en sus madres, sus mamacitas”.

Y también dijo “vamos a quitarle a los jóvenes a las bandas, vamos a competir con ellos, porque es muy triste que los jóvenes al ser desatendidos se incorporen a las filas de la delincuencia”.

Bien, si usted está anclado en el pensamiento mágico y esta suerte de “la fuerza de la voluntad” región 4, pues podrá respirar tranquilo ya que la delincuencia habrá de recapacitar y terminará el baño de sangre en que está inmerso el país. Si no, pues este llamado será otro más de los mensajes complicados de entender y digerir.

Desde este espacio queda esperar que el Presidente sepa algo que el resto de los mexicanos ignora, y que con este tipo de llamados, efectivamente se ayude a bajar los actuales niveles de violencia e inseguridad, que dicho sea de paso, son aún mayores a los del año pasado, considerado como el más sangriento de la historia reciente del país.

Hasta ahora los hampones no piensan en sus mamacitas a la hora de cometer sus crímenes. A ver si esto cambia con el llamado presidencial. Haga sus apuestas.
03 Septiembre 2019 04:10:00
Reclamos
El alcalde de Saltillo dice que el trato que recibe el Municipio por parte de la Federación es básicamente injusto. Los recortes, ese apretar y apretar en busca de ahorros, ese privilegiar los apoyos y las becas, el asistencialismo, sobre la obra pública… pues sí, Saltillo no recibe lo que recibía, pero el “problema” es general, especialmente en el norte del país.

La cuestión es que los reclamos no le hacen ni cosquillas al Presidente; es más, por los hechos se puede afirmar que en el mejor de los casos los reduce a pataleo de los neoliberales y “fifís” que no han entendido que las cosas cambiaron, y en el peor, podrán caer en el cajón de lo que realmente le molesta, y ya lo demostró, es muy duro con quienes realmente lo molestan.

Si el reclamo es legítimo, y no tengo elementos para dudarlo, tal vez sería tiempo de cambiar de táctica y empezar a organizar un frente, ya sea de municipios, o incluso de estados, para exigir en Hacienda la liberación de recursos.

Anticipo que en lo que resta del año no tendrán ningún éxito, pero al menos dejarían sentado el precedente de autoridades organizadas con reclamos legítimos, y tal vez el próximo año la Fede-ración deje de apretar con tanta fuerza. Total, el país no puede seguir navegando en los linderos del crecimiento cero y eso lo deberá entender tarde o temprano el Presidente. Por el bien del país espero que más temprano que tarde.

Finalmente: Si usted cree que el Presidente hace bien en apretar por aquello de los desvíos y las corruptelas, pues que fortalezca los meca-nismos de supervisión y vigilancia, que proceda judicialmente contra los corruptos, pero a nadie conviene que el país se paralice por desconfianzas.
30 Agosto 2019 04:05:00
La postverdad
Los expertos en comunicación advierten con creciente preocupación, y desde hace meses, que estamos sumergidos en la era de la postverdad, la de las “fake news”, noticias falsas, fabricadas o manipuladas.

La postverdad gana terreno gracias a que la inmensa mayoría de la población demuestra, en los hechos, desprecio por la evidencia, los hechos y los elementos objetivos del contexto.

A la inmensa mayoría no le importa si lo que le dicen es verdad, y aún más, repite lo que escucha, aunque atente contra el sentido común.

Todo esto viene a colación por el análisis que realizó hace un par de semanas el diario estadunidense The Wall Street Journal sobre las “mañaneras” de AMLO.

Resulta que detectaron que Andrés Manuel miente, o recurre a esto de la postverdad, al menos seis veces cada día.

En lo personal el tema de fondo no es que el Presidente manipule la realidad gracias al “Instituto Nacional de Yo Tengo Otros Datos”, del que es único usuario; lo más grave es que parece que a nadie le importa. AMLO sigue en un pedestal y bueno, que así sea por la muy democrática decisión de la mayoría.

Antes de que los inquisidores del GansoOficio preparen la metralla de las descalificaciones, vamos a un ejemplo de lo más simple: el Presidente dice, una y otra vez, que ya no hay avión presidencial, ese que no tenía ni Obama. Pues no es verdad, es postverdad: el Gobierno de la República tiene hoy un avión presidencial que envidiaría hasta un jeque árabe.

La cuestión es que no se usa, pero tampoco se ha vendido; desde hace meses se empolva en un hangar de Estados Unidos. Son cosas distintas, ¿o no?
28 Agosto 2019 04:05:00
Bestias sueltas
Qué no pasa. Parece que como sociedad somos una suerte de olla de presión, que de cuando en cuando libera gases y estos son realmente fétidos porque exhiben el horror que existe en los rincones más oscuros.

Apenas se empieza a digerir la monstruosidad que hizo Francisco, al asesinar y desmembrar a la que fue su pareja, Gabriela, cuando nos enteramos que otro feminicida, Pepe Chuy, está libre tras solo dos años en prisión porque la familia de su víctima le otorgó el perdón, pese a que el Artículo 98 del Código Penal del Estado dice que esto es ilegal.

También conocemos la experiencia de Pilar, la estudiante que literalmente luchó por su vida y gracias a un bote de gas pimienta se libró de un tipo que pretendió agredirla en plena calle el domingo pasado.

En fin, nuestras calles están salpicadas de historias, de experiencias dignas de una película de horror.

Existe una corriente de pensamiento que pondera que los seres humanos somos también dioses y bestias.

Somos un poco dioses cuando en nuestro comportamiento cotidiano demostramos respeto, generosidad, compasión, dignidad e integridad; cuando somos realmente buenos seres humanos.

Somos un poco, o un mucho bestias, cuando en nuestro comportamiento cotidiano demostramos autoritarismo, crueldad, intolerancia, apatía, corrupción; cuando demostramos desprecio por la vida, cuando sacamos a pasear al monstruo que potencialmente llevamos dentro.

Bueno, pues parece que están ganando las bestias y así vamos directito a convertir nuestras calles en un verdadero infierno. Entre dioses y bestias, la mayoría parece que ya decidió.

14 Agosto 2019 03:51:00
Enrique
Que la 4T resultó más ruda de lo que se supondría. No es cosa menor, al contrario, es un hecho histórico que Rosario Robles haya sido ingresada al reclusorio femenil de Santa Martha.

Es la primera exsecretaria de Estado que termina tras las rejas. Tampoco es menor que esté en prisión al ser vinculada por un delito que NO amerita la prisión preventiva, pero más allá de sus abogados no creo que nadie reclame el punto.

Esto sería lo incidental. El fondo es aún más interesante y para ubicarlo lo invito a un ejercicio de aritmética simple: sumar.

Uno, la cacería desatada contra el exdirector de Pemex Emilio Lozoya, quien ofrece, por medio de su abogado, pruebas que “salpican” a Enrique Peña Nieto en la compra de plantas chatarra.

Dos, la misma Rosario que en su defensa afirma que el expresidente fue enterado de todas las irregularidades detectadas por la Auditoría y que conforman lo que conocemos como Estafa Maestra.

Y tres, la defensa del exgobernador de Veracruz Javier Duarte, quien habría ofrecido a la Fiscalía pruebas de los multimillonarios desvíos en 2012 que terminaron en la campaña del exesposo de “La Gaviota”.

Hay que agregar la afirmación clara y contundente de Andrés Manuel de que de todos los “jugosos negocios” de la pasada Administración estaba enterado Peña Nieto, para obtener como resultado lo que ya resulta obvio: la 4T va por Enrique.

Así que no se diga sorprendido si en semanas o meses presenciamos otro hecho histórico, el primer expresidente sometido a proceso por corrupción, de esa que la hubo hasta la exageración en el sexenio “del nuevo PRI”.
13 Agosto 2019 04:12:00
PRI
Hablemos un poco del PRI, ese partido creado por los que se adueñaron del legado revolucionario y que tenía como único propósito el perpetuar a una camarilla en el poder. La Dictadura Perfecta, como bien caracterizó Mario Vargas Llosa a ese ente medio siniestro y que hoy está reducido a escombros, afortunadamente dirán algunos, entre los que me incluyo.

Pues resulta que en esa simulación que costó 8 millones de pesos y que llamaron elección interna para renovar el Comité Ejecutivo Nacional, arrasó Alejandro Moreno, Alito, el exgobernador de Campeche, un priista de cepa, de los que saben para qué es el poder, según los criterios del priismo: cuando era gobernador, en sólo dos años, construyó una residencia de más de 46 millones de pesos y el detalle es que en esos dos años declaró ingresos por solo 5 millones de pesos.

Luego, sin aportar ninguna prueba, se intentó defender de la exhibida alegando que ese palacete fue una donación. Sí, claro. En fin, es de los priistas de cepa, de los que traen esa impronta de lo que entienden los tricolores por “servicio público”.

La cuestión es que el triunfo de Alito nada tiene que ver con el tan traído y llevado discurso democratizador, ni con la necesidad de reconstruir el otrora partidazo desde sus cimientos para eventualmente ofrecer al electorado una alternativa viable.

Nada de eso, será el rostro de la dirigencia formal porque es lo que conviene a los que realmente mueven los hilos de lo que queda del PRI y que apuestan a ser una estructura satélite y acomodaticia a Andrés Manuel, como su única opción de sobrevivencia.

Quieren mantener las siglas para atrincherarse en sus escasos pero muy sólidos reductos, aguantar los golpecitos que lanza la 4T y armar plataformas para dos o tres personajes que sueñan en que algún día regresarán al poder.

Desde este espacio les deseo que no tengan suerte y que finalmente queden reducidos a lo que en justicia les corresponde, una página negra en la historia, donde se pondere su gran pecado de haber reducido el quehacer político a las maniobras palaciegas, las simulaciones y la gestión gubernamental, a esperar turno para poder hincarle el diente al erario.
12 Agosto 2019 04:10:00
AMLO
Andrés Manuel nos visitó el domingo. Tal y como estaba programado recorrió las instalaciones del Hospital Ixtlero, y nada más.

Pese a la manita de gato, el hospital es un botón más de esa gigantesca y podrida estructura de salud pública que tenemos en el país, donde la negligencia y escasez son la marca de la casa, así se limpien ventanales y se barran escalinatas.

Nada que no sepamos, y realmente poco en el discurso de AMLO que no haya dicho una docena de veces. Lo interesante surge en lo periférico al acto oficial.

Al margen de los desaires y las sonrisas fingidas, es notable, pero ocho meses después parece que nadie ha aprendido nada. Seguimos anclados en un maniqueísmo tóxico, una confrontación entre blanco y negro en torno a la figura del Presidente, al que se le odia, o se le rinde culto sin concesión alguna a la infinita gama de grises que existen en medio.

Hay cosas de fondo que me gustan de la 4T y eso me convertiría en un chairo, pero también cuestiono las formas, eso de que “yo tengo otros datos”, las consultas a mano alzada y eso me convertiría en un instrumento
neoliberal.

Pues no, ni lo uno ni lo otro, simplemente soy de esa minoría que quisiera que efectivamente las cosas cambiaran, pero también, tener certidumbre de cómo y cuáles cosas van a cambiar, mucho más allá de la ocurrencia.

Sostengo que creer que abona en algo en esta incierta construcción de un México distinto el atrincherarse en las descalificaciones, las intransigencias, en un escenario que desgraciadamente sigue totalmente polarizado, con tantos problemas económicos y de inseguridad es hoy la quintaesencia de la estupidez.

Lo invito a reflexionar sobre lo siguiente: ningún país avanza donde domina la estridencia de los estúpidos, y en nada ayuda, a nadie, el despreciar los argumentos, los elementos objetivos de contexto. Si, nada en este país es solo blanco o negro y ocho meses después habría que entenderlo.
16 Abril 2019 04:06:00
Que necesidad
Primero, una frase que se atribuye al secretario de propaganda del Partido nazi y luego del Tercer Reich, Joseph Gobbels: “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.”

Esto viene a colación por lo inconveniente, por decir lo menos, que resulta la ligereza con la que el Presidente comparte cifras en sus maratónicas y repetitivas conferencias mañaneras. Resulta que el viernes soltó otra vez, una de “sus verdades”, de esas que no coinciden con la realidad: dijo que la incidencia de homicidios en el país está a la baja. La cuestión es que no es cierto.

Según información oficial del Gobierno federal, específicamente del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a noviembre de 2018 el promedio diario de homicidios en el país fue de 91.2 casos (poco más de 2 mil 700 por mes). Pero el promedio en diciembre de 2018, y enero y febrero de 2019, es de 94.7 casos diarios, más de 2 mil 800 por mes.

La reflexión sería que nadie espera que en cinco meses se logre abatir un fenómeno tan enraizado en la sociedad mexicana como lo es la violencia, y que resulta hasta ofensivo que se manipulen cifras en algo tan delicado como lo es la incidencia de homicidios que sufre el país.

Por cierto, el periodista de Univisión, Jorge Ramos, confrontó al Presidente con este tema, pero él, a diferencia de los periodistas que trabajan en medios nacionales, no recibió por respuesta presidencial la tan traída y llevada frase de descalificación de que es prensa fifí, que es un instrumento de los conservadores y esas cosas con las que el Mandatario congela cualquier tema que no es de su agrado.

En fin, la médula del asunto es que la realidad se impone y lo que hoy nos debería preocupar es que el hombre que decide qué es correcto y qué no, sobre lo que sea, diga cosas sin sustento. Cabría recordarle que la realidad no se amolda a la voluntad, ni siquiera a la suya, y que no basta con decir algo, así sea mil veces, para que se convierta en verdad.

Y como posdata: Si usted cree que expresar preocupación por la manipulación de datos del Presidente es operar en contra de la 4T, entonces usted no es un ciudadano, usted es un discípulo incondicional de AMLO, y allá usted y lo que ha decidido creer con fe ciega.
11 Abril 2019 04:06:00
Fátima
La historia de Fátima, esa jovencita de 15 años que fue “rescatada” de la casa de un hombre de 45, con quien frecuentemente convivía, no solo nos debería preocupar, sino significar una verdadera llamada de atención respecto al tipo de sociedad que, por acción u omisión, todos estamos construyendo.

Si fuese un caso aislado se pondrían sobre la mesa conceptos tales como omisión de cuidados por parte de la madre, la precocidad de la aludida, el hecho de que haya dejado los estudios y caído en las drogas, y que a nadie le importara y, por supuesto, la escasa conciencia y menor sentido de responsabilidad y de lo que es correcto, decente y legal del varón protagonista de este evidente caso de abuso sexual.

Y asunto arreglado, otra historia para el anecdotario, para el morbo o las frases infamantes e incendiarias que se comparten entre amigos y a olvidar el asunto en un par de días.

Pero desgraciadamente no es un caso aislado, hay centenares, por no aventurar miles de jóvenes saltillenses que sobreviven en entornos verdaderamente precarios y hostiles, y hay que decirlo, inmersos en procesos de retroalimentación tan pobres que no logran elaborar ninguna expectativa de futuro. Por eso tenemos a tantos jóvenes que consumen drogas, que abandonan los estudios, a tantas niñas-madre, a tantos aspirantes al subempleo y a verdaderas legiones que habrán de alimentar los cinturones de miseria, económica y social, del futuro cercano.

Fátima no es un caso aislado, Fátima nos retrata como sociedad en el perfil más oscuro y desalentador. Y sí, de esto todos tenemos un poco de culpa.
09 Abril 2019 04:06:00
Da vergüenza
Hagamos un ejercicio de aritmética simple: ese obeso elefante blanco que pomposamente llaman Sistema Estatal Anticorrupción le cuesta al estado, por los sueldos y los gastos de operación, poco más de 35 millones de pesos al año.

Tiene “operando” año y medio, o sea que nos a costado a todos, ya que son recursos del erario, poco más de 50 millones. Ahora bien, en este año y medio de simular el combate a la corrupción ha logrado recuperar, según sus propios números, entre 700 y 800 mil pesos.

Como que las cifras no cuadran, ¿verdad? Sigamos con la aritmética simple: de las 407 carpetas de investigación abiertas en este año y medio se han concluido 60 casos; de ellos, dicen, 42 terminaron con una sanción para los funcionarios involucrados.

Pero como un simple detalle hay que agregar que hasta ahora ninguno de ellos ha pisado la cárcel. Ana Yuri Solís Gaona, presidenta del Comité de Participación Ciudadana de este sistema, dice que se trabaja NO para capturar individuos involucrados en actos de corrupción, sino para combatir las redes de complicidades que se tejen para cometer estos actos, en los que están involucrados funcionarios, empresas y ciudadanos que colaboran para cometer delitos.

Vaya pues. Al menos el pretexto de Doña Ana podría tener un poco más de sentido que el del Fiscal Jesús Flores Mier, que insiste en que los pobres resultados se deben a que comprobar los casos de corrupción es muy difícil.

Pues sí, por eso existe toda una estructura que cuesta más de 35 millones al año. Entonces seguimos donde mismo, que tenemos un Sistema Estatal Anticorrupción que da vergüenza.
06 Abril 2019 04:09:00
¿Quién podrá defendernos?
Pues parece que los saltillenses somos una especie de ina-gotable botín para estafadores y extorsionadores. Algo hacemos muy mal, si a cada rato nos enteramos que decenas de ciudadanos fueron estafados por agencias de viajes patito.

Como que no hemos entendido que si algo suena muy bien, y más por teléfono con un perfecto desconocido como interlocutor, suele no ser realidad. Y olvidamos también que antes de hacer cualquier depósito, ya sea porque nos ofrecen un automóvil nuevo en 50 mil pesos, un departamento con vista al mar en Puerto Vallarta por tres módicos pagos de 15 mil pesos o porque gritan que tienen a algún familiar secuestrado y que debemos depositar en un Oxxo lo que tengamos en la cartera, lo primero que debemos hacer es colgar, respirar hondo y verificar.

Pero en eso que somos como pueblo muy vulnerables a los vivales, que siempre encuentran la manera de atacar los puntos débiles de quien contesta el teléfono, pues mínimo deberíamos contar con instancias que nos ayuden a sortear estos penosos asuntos. Y esto vienen a colación por el testimonio de un saltillense que fue estafado telefónicamente con el pretexto de gestionarle un crédito.

La víctima fue a la Fiscalía a interponer una denuncia tras realizar dos depósitos por 9 mil pesos y obtener a cambio insultos y amenazas. Dice que el Ministerio Público le recomendó dejar de contestar el teléfono y desatender las instrucciones que le dieran, “así hasta que se cansen”. El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública dice que en los primeros dos meses del año se recibieron “cero” denuncias de fraudes en Saltillo.

Claro, con ese tipo de respuestas del Ministerio Público, ni a quién le queden ganas de denunciar. Cuídese, verifique, que en estos casos, como en muchos otros, no hay quién le ayude, ni las autoridades.

05 Abril 2019 04:06:00
Deterioro social
Comparto una reflexión: ya no deberíamos solo preocuparnos sino empezar a ocuparnos, cada quien en la medida de sus posibilidades y el compromiso que sea capaz de asumir respecto a su entorno y con el futuro cercano que empieza a dibujarse.

Ya no le demos vueltas: estamos perdiendo a la ciudad y nos toca a los ciudadanos hacer algo al respecto, ya que las autoridades están inmersas en una burbuja político-electorera, en la mera administración de los problemas y en la insaciable búsqueda de estrellitas qué presumir para sus fines personales y de grupo, aunque lo que presumen no pasa la prueba del ácido, que en este caso es la realidad.

Habría que revisar con ojo crítico el entorno. Sí, ya no tenemos tantos crímenes de alto impacto como hace algunos años, pero los robos, asaltos, homicidios y agresiones sexuales siguen ahí, salpicando el paisaje urbano.

Debemos sumar un entorno socioeconómico, cultural y hasta de expectativas de vida muy hostil, y por su expresión extrema recordaría que ya son 25 suicidios en la región en lo que va del año.

A esto debemos sumar, y solo como ejemplo, que la Zona Centro, especialmente las inmediaciones de la Alameda, son verdadera tierra de nadie cuando cae la noche, con el añadido de que estudiantes de al menos tres secundarias han decidido convertirla en su propio club de la pelea, un día sí y otro también.

¿Y qué me dice de las calles por las noches, con tanto ebrio al volante?...

¿Sabía usted que en 10 colonias en los sectores poniente y sur de la ciudad centenares de mujeres y niños viven cotidianamente un infierno. Sí, 10 colonias concentran las denuncias por violencia

intrafamiliar.

Y para cerrar el círculo, le preguntaría ¿ha platicado últimamente con algún grupo de jóvenes?, ¿cómo verbalizan?, ¿cómo expresan sus ideas?, ¿cómo se ven dentro de 10, 15 años? Seguramente le provocaría pesadillas.

Estamos hablando del futuro de la ciudad y pese a que cursan preparatoria o incluso universidad, la mayoría exhibe nula vocación a la cultura, a la lectura y menos aún, solidaridad y empatía, pero eso sí, una altísima tolerancia a actos de crueldad, propios y ajenos.

Y por favor recuerde que el deterioro social tarde o temprano nos afecta a todos. Creo que Saltillo avanza y muy rápido por un sendero en el que va a necesitar una purga, limpiar sus entrañas de tanta indolencia ante este iceberg que ya muestra su punta.

¿No valdría la pena empezar a hacer algo al respecto? Qué le parece empezar por reconocer que la frase “me vale madre” es veneno puro.
04 Abril 2019 04:06:00
Electoreros
Primero, dos viejas máximas de la política a la mexicana: las casualidades no existen y la forma es fondo.

Si todo salió como lo tenía planeado, ayer el Gobierno del Estado habría formalizado un contrato con la empresa Grupo Industrial Vida, de Zapopan, Jalisco, por 470 millones de pesos para comprar poco más de un millón 300 mil despensas, más de 650 mil paquetes con artículos de limpieza y otras cosillas que se distribuirán entre los beneficiarios de los programas asistenciales estatales, que curiosamente coinciden con el padrón que tiene el PRI, casi 340 mil coahuilenses.

Y por cierto, como bien documentó el periodista Luis Carlos Plata, Coahuila paga más por lo mismo, digamos 50 millones de pesos de más. En fin.

Y por otro lado tenemos que el representante de la Cuarta Transformación en Coahuila, Reyes Flores Hurtado, empezó formalmente a distribuir las tarjetas para que los beneficiarios del programa de adultos mayores reciban su dinerito.

El detalle es que el superdelegado subió a sus redes un video donde hace entrega del apoyo a don Salvador Arreola, en la colonia Morelos, aquí en Saltillo, y el aludido porta una camiseta de la pasada campaña priista, con Riquelme en el pecho. Sí, la forma es fondo y no hay casualidades.

Tan simple como que las dos grandes fuerzas antagónicas, el viejo y el nuevo PRI, empiezan a cavar sus trincheras para asegurar la base electoral.

El pretexto, como ha sido siempre, es la distribución de los apoyos sociales entre los más necesitados. Preparémonos pues al espectáculo de la guerra, o más bien, rebatinga política, en la que ambos bandos saben qué se juegan y que en esto, como siempre, saldrá vencedor el que le invierta más dinero.

De arranque pareciera que el viejo PRI, ahora conocido como Morena, tiene ventaja con los dineros federales, pero también sabemos que el nuevo PRI tiene hoy la estructura y que dará la batalla para que no se la arrebaten.

Sí, vienen meses de despensas, botes de pintura, láminas, artículos de limpieza, semillas y media docena más de “apoyos”, y por todos lados, que serán cada vez más visibles conforme se aproximen las elecciones del próximo año, cuando se renovará el Congreso local…. A ver quién gana…
03 Abril 2019 04:06:00
Fantoches
Primero, una gran afirmación: los escenarios que dibujan en sus discursos los funcionarios son, la inmensa mayoría de las veces, distintos a la realidad.

Lo que vivimos y/o sufrimos los ciudadanos de a pie no es un mundo color de rosa, de grandes avances y seguridad plena, tal y como lo sugieren los mandatarios.

Ahora, el detalle simpático: hace unos días, en Huejutla, Hidalgo, Andrés Manuel afirmó que los políticos que andan rodeados de guardaespaldas son prepotentes, y los calificó de corruptos y fantoches.

Es lo simpático, ya que en la Cuarta Transformación son muy rápidos y generosos en el decir, pero muy lentos y más austeros en el hacer.

Y ahora lo verdaderamente preocupante: Mientras que en Coahuila los afectados por robos, violaciones, lesiones y media docena más de delitos deben soportar el tortuguismo de la justicia, nos enteramos que la Fiscalía General del Estado confirmó que con base en su número de efectivos, cuatro de cada 10 agentes sirven de escoltas para funcionarios, exfuncionarios y familiares de servidores públicos.

Al menos 326 policías estatales, 156 de la estructura del Ministerio Público y otros 170 de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado son guaruras.

Cabría preguntar ¿Qué saben en las altas esferas que ocultan a los ciudadanos que se necesitan tantos policías para proteger a unos cuantos? ¿Qué tan inseguro es realmente el estado? Y ¿porqué las autoridades privilegian el protegerse a sí mismas en lugar de a la ciudadanía?

O la situación es mucho más grave de lo que reconocen, o estamos ante un montón de prepotentes y fantoches… como dice el Presidente.
02 Abril 2019 04:06:00
¿Para qué?
Que se preparen los “chairocañones” y que apunten a este humilde espacio de opinión.

Ahí les va: una cosa es abrazar con esperanza que Andrés Manuel logre atender las causas de la pobreza, la injusticia social, la desigualdad y la inseguridad, que tanto daño le han hecho al país; aplaudir el combate frontal a la corrupción de la que hizo gala, hasta el exceso, especialmente la última Administración priista, pero otra cosa, es aceptar como un incondicional que puso su cerebro en pausa, todo lo que dice y hace nuestro Presidente.

Y por favor reconozcan que eso de pedir que España se disculpe con México por las atrocidades, que las hubo, que se cometieron en la Conquista, hace 500 años, pues pone a prueba hasta al más “amlover”.

Dos puntos: Primero, fue un exabrupto que sólo pone en evidencia su nulo conocimiento de los protocolos internacionales, fue un acto hostil, innecesario, como buscar pleito dónde no lo hay y segundo: se entrevistó con el yerno de Trump y cabría preguntar, ¿por qué no aprovechó para exigir que Estados Unidos se disculpara por haberse apropiado de la mitad del territorio mexicano en 1848? o, si por fin entendiera que no tiene ningún sentido el reclamo de agravios históricos; ¿por qué no le manda una carta a Donald Trump donde le pida que se disculpe públicamente por las ofensas e injurias que lanza a diestra y siniestra contra los mexicanos?

Y eso no fue hace siglos, fue ayer, antier… Antes de que abran fuego los “chairocañones”, un comentario: Ya como Presidente, Andrés Manuel ha lanzado al menos un centenar de airadas arengas contra los corruptos, los que saquearon al país. ¿No sería ya tiempo de decir menos y hacer más?

Creo que todos le aplaudiremos si de la retórica de campaña, pasa a la acción de Gobierno.
29 Marzo 2019 04:06:00
A fondo
Saltillo, Coah.- Honor a quien honor merece. Va en esta ocasión una estrellita para el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso, Marcelo Torres Cofiño, quien tuvo los arrestos necesarios para impulsar en la máxima tribuna del Poder Legislativo estatal, un punto de acuerdo para que se solicite a la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda investigar la posible comisión de delitos de lavado de dinero por la empresa Centro de Publicidad Comercial de Nuevo León y el Alcalde de Ramos Arizpe, el Chema Morales.

Sin medias tintas, como debe ser, el diputado panista dice que “una vez más, los fantasmas de la corrupción y la impunidad aparecieron en la vida pública de Coahuila”, ya que el Alcalde parece haberse graduado en la carrera de creación y operación de empresas fantasma, con especialidad en impunidad, donde tan solo en los meses de enero y febrero facturó con la misma empresa la cantidad de 3 millones 738 mil pesos.

Esperemos, dice, “que en este caso, la Unidad de Inteligencia Financiera no deje todos estos actos de corrupción e impunidad durmiendo el sueño de los justos”.

Sí, esperemos. Por cierto, la legisladora priista Lily Gutiérrez Burciaga respaldó que se investigue a la empresa y su relación con el Ayuntamiento, pero dice que lo haga la Fiscalía Anticorrupción y la Auditoría Superior del Estado.

Pues sí, que lo hagan o que simulen hacerlo. La verdad de las cosas saldrá, eventualmente, de la investigación que realice Hacienda. Y de esa sí hay que estar muy atentos.
22 Marzo 2019 04:06:00
Tibieza
A la hora de las resoluciones hay una brecha gigantesca entre lo que se dice y lo que se hace.

Lo que sucede en la UAdeC es un verdadero escándalo, una crisis, dice el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso local, Marcelo de Jesús Torres Cofiño.

Y agregaría: es una ventana abierta a lo más bajo, vulgar de la condición humana y por ello urgía un marco legal que inhibiera la distribución de los famosos packs, las imágenes íntimas de mujeres, y ahora sabemos que también de hombres, que se exhiben en el ciberespacio sin consentimiento de los protagonistas.

Pues resulta que los diputados tuvieron a bien elevar las sanciones. Usted podría imaginar que como se trataba de dar un mensaje claro y contundente, pues las penas subirían, no sé, al doble: estaban hasta el miércoles en 3 años de cárcel, mínimo, y 6 como pena máxima.

Pues no, se le subió un año, ahora la pena máxima de prisión es de siete.

Dice el propio Torres Cofiño que no es suficiente, que hay mucho que trabajar, sobre todo en prevención del delito. Pues sí.

Cabe preguntar, ¿a qué estará jugando el Congreso? Algún diputado creerá que con subir un año la penalidad se inhibirá el ciberacoso… con los niveles de impunidad que sufrimos los mexicanos?

Y eso de la prevención, claro, como sociedad hay que trabajar mucho en la prevención de los delitos de robo, de homicidio, de narcomenudeo, de fraude, de violación, de ciberacoso, entre un par de docenas más de delitos.

Después de esto, si algo queda claro es que a la máxima de que el gran problema en México no es de leyes, sino de impunidad, el hecho de que se violen y no pase nada, ahora debemos agregar la tibieza de los legisladores.

¡Hay que combatir el delito, subir las penalidades y dar mensajes claros y contundentes!, dicen…. ¡Ahora no serán seis, sino siete años de prisión!

Insisto, ¿pues a que están jugando los diputados?
21 Marzo 2019 04:06:00
Obra pública
No se trata de hacerle al pitoniso, simplemente de entender por cuál rumbo marcha la Cuarta Transformación y de una vez por todas asumir que, ante el nivel de desconfianza del Gobierno federal, el del estado tiene poco o nada que hacer.

Tal como se anticipó en este espacio de opinión hace semanas, de los 20 mil millones de pesos que se pretendían obtener en las famosas bolsas concursables, tal vez la última oportunidad de obtener algún extra de las arcas federales este año, en realidad podría llegar menos del 10%, si bien le va a Coahuila.

Gerardo Berlanga, el secretario de Infraestructura, reconoció que, hasta el momento, al estado no le ha ido bien con la Administración de Andrés Manuel, sin embargo, se muestra optimista de conseguir 8.5% de lo solicitado, mediante diferentes bolsas como el Fondo Metropolitano, el Fondo para Infraestructura o el Carretero.

Sí, de los 20 mil millones que se piden, ya por mero trámite, con que lleguen mil 700 se conforman.

Bien, parece que ya están entendiendo que trabajar al estilo espartano es lo de hoy y que por muchos guiños e intentonas por quedar bien, Andrés Manuel tiene muy claro cómo hacer las cosas y el dar dinero a los estados no es una de ellas.

Por cierto, ojalá y que lleguen esos recursos, esos mil 700 millones, y que por fin se vea obra pública, ya que las últimas obras inauguradas son de diciembre del 17, hace 15 meses, el último mes de gobierno de Rubén Moreira, nada menos que esos elefantes blancos, los hospitales Oncológico y el Materno-Infantil, que hasta hoy no han operado un solo día.

Así están las cosas.
20 Marzo 2019 04:06:00
Acoso
Con tanta suciedad que brota de las entrañas de la Universidad Autónoma de Coahuila, con eso de que decenas de alumnos y maestros, incluso algunos funcionarios, resultaron más buenos para intercambiar pornografía y los famosos “packs”, que para las actividades académicas, hay un nombre que vale la pena tener en mente: Olimpia Coral Melo.

Ella es una activista poblana y en 2014 impulsó una reforma al Código Penal en su estado para tipificar el delito de violación contra la intimidad sexual.

Ella sufrió ciberacoso por la propagación de un video íntimo que fue subido a páginas de contenido pornográfico sin su consentimiento. Intentó suicidarse tres veces y después, haciendo gala de fuerza y entereza, fundó el Frente Nacional para la Sororidad, cuyo objetivo es erradicar la violencia de género en medios digitales.

Resulta que cuatro años después, por unanimidad, el Congreso de Puebla aprobó la Ley Olimpia, que sanciona con penas de tres a seis años de cárcel a quien difunda imágenes, textos, audio y video de carácter sexual e íntimo sin consentimiento del titular.

Por el escándalo en la UAdeC, el colectivo Defensoras Digitales en Coahuila, con sede en Torreón, buscará que esta Ley Olimpia sea aprobada en el Congreso local, la cual significaría una reforma al Código Penal.

Ojalá el Congreso haga eco y realice las reformas pertinentes para castigar severamente a ese montón de envilecidos canallas que distribuyen imágenes íntimas de mujeres.

El gran problema en México es la impunidad, es cierto, pero con esta eventual reforma, al menos las afectadas dispondrán del andamiaje legal para intentar que sus acosadores paguen con cárcel su vileza. Y eso sería un paso en el sendero correcto.
14 Marzo 2019 04:06:00
Las combis
Si usted es usuario del transporte público, específicamente de las llamadas combis, pues prepárese ya que viene un alza en la tarifa.

Será cuestión de días, antes de que termine el mes, según afirman los enterados, que la tarifa general, la que se aplica al 70% de los usuarios, subirá de 11 a 13 pesos. Sí, dos pesillos más por el mismo servicio.

Esta alza se “cocinó” desde hace más de un mes, pero por aquello de las anticipadas y el reclamo de quién se cuelga las estrellitas, se suspendió su aplicación.

Pero como no hay plazo que no se venza, pues ya resulta inminente. Y sí, los concesionarios asumirán públicamente los mismos compromisos de siempre: que modernización, que capacitación de choferes, que mayor eficiencia… en fin, lo de siempre.

Y la autoridad anunciará lo mismo de siempre: que supervisará que se cumplan estos compromisos.

Desde este espacio se hace una apuesta: después de los reclamos iniciales, en cuestión de semanas, ya ni quién se acuerde, ya el golpe se habrá absorbido y la población habrá hecho lo que tenga que hacer para hacer frente a esta alza, como siempre.

Pero el fondo del asunto es que hoy por hoy los saltillenses no merecemos la calidad e ineficiencia del servicio de transporte público que todos tenemos que sufrir.

Y la solución de fondo no tiene que ver con salir del paso o administrar el problema. Tiene que ver con una visión de futuro y la fuerza para imponer las mejoras, sobre quien sea… así sea ese famoso pulpo de los concesionarios del transporte público. A ver.
13 Marzo 2019 04:06:00
Violencia doméstica
Esta es una historia de monstruos, de los de carne y hueso, y que conviven con nosotros.

Hoy, al menos 11 saltillenses fueron agredidos en sus propios hogares. Mujeres y niños recibieron golpes, maltratos, incluso abusos sexuales a manos del esposo o padre, de algún familiar. Y esto pasa todos los días.

Los datos que revela la Unidad de Integración Familiar del Municipio no son cosa menor y deberían significar una verdadera llamada de alerta.

De las mil llamadas de auxilio que se reciben en promedio cada mes en esta ciudad, 335 son reales, entre 11 y 12 casos diarios.

Y para dimensionar de qué estamos hablando, el balance que tienen las autoridades a nivel estatal es aterrador: por ejemplo, en 2018 se presentaron 295 denuncias por abuso sexual, 136 por abuso a menores, 82 por acoso, 139 por violación, 51 por agresión “equiparada a la violación”, 8 de violación conyugal y 24 de hostigamiento sexual.

Todo esto en lo que debería ser un santuario, tal vez el único lugar donde mujeres y niños deberían estar y sentirse 100% seguros, el interior de los hogares.

Y se debe ponderar que aquí, en Saltillo, los expedientes que acumula la Pronnif revelan un verdadero infierno en centenares de hogares.

Algunos detallan agresiones que ponen a prueba hasta al más curtido, que desafían lo que sabemos, por las noticias de este México bárbaro, de lo que un ser humano es capaz de hacerle a otro.

Sí, en nuestras colonias, en centenares de viviendas, la realidad supera a la ficción… y estamos hablando de películas de horror. Esto también es Saltillo y debemos estar conscientes de ello.
12 Marzo 2019 04:06:00
Aborto
Nada de lo que impacta la esfera social nos debería ser ajeno.

Resulta que el Congreso de Nuevo León aprobó, hace unos días, una ley que criminaliza el aborto. Sí, por mayoría los diputados del estado vecino consideran que abortar es un delito, y esto abrió, nuevamente, un polarizante debate.

Por un lado tenemos a quienes defienden el, desde mi óptica, indiscutible derecho de las mujeres a decidir sobre su vida y sobre su cuerpo, y por el otro a quienes consideran que la vida humana inicia desde el momento mismo de la concepción y por lo tanto desde la primera etapa del embarazo se deben defender los derechos del nonato.

Lo notable es que en medio de este debate encontramos posturas tan radicales como la de la senadora de Morena y exconductora de TV Azteca, Lilly Téllez, que sostiene que la mujer que aborta es una criminal, así, sin consideraciones de contexto, sin analizar circunstancias, sin siquiera intentar ver el entorno social y económico, el drama que pudiera estar pasando la mujer que aborta.

Esta postura es indigna, ya no de una legisladora, es indigna de cualquiera con más de tres neuronas funcionales.

Pero también encontramos posturas de franca evasión, como la del senador morenista Ricardo Monreal, que dice que el tema polariza y por eso no le entra a su discusión, o la del propio Andrés Manuel, que sugiere una consulta para que sea el pueblo “bueno y sabio” el que tome una decisión que debería ser de Estado.

En este espacio se lanza una invitación a reflexionar sobre lo siguiente: Las mujeres que deciden abortar, lo van a hacer, sea legal o no. Las que tengan los medios lo harán en una clínica, por ejemplo, en la Ciudad de México, y las que no, se someterán a condiciones y métodos en los que literalmente se juegan la vida.

Se legaliza, no para que haya más abortos, sino para que haya menos muertes. Se trata de una discusión jurídica, no moral o religiosa.

Y si usted cree que el aborto es un atentado contra la vida, no lo haga, nadie la obliga, pero no pretenda, nunca, que otros piensen y hagan exactamente lo que usted. Así de simple.
10 Marzo 2019 04:06:00
Violencia Doméstica
Que no terminamos de salir de una cuando ya estamos hasta el cuello en otra. Son los detalles de una política social que no entienden ni los miembros del Gabinete.

Resulta que Andrés Manuel es tajante: se terminaron los apoyos económicos; los refugios para mujeres víctimas de violencia no recibirán dinero del Gobierno federal.

Claro, la Red Nacional de Refugios, integrada por 41 refugios y 39 centros de Atención Externa le piden rectificar, pero el Mandatario insiste en que la política de no entregar subsidios es pareja.

Estamos ante algo muy parecido a lo que sucedió con las estancias infantiles. Por los presuntos desvíos, abusos y corruptelas se cortan los recursos de tajo y pagan justos por pecadores.

Y si usted se pregunta cómo se apoyará ahora a las mujeres que sufren un infierno en sus propios hogares, pues no hay nada claro, el propio Andrés Manuel reconoce que están buscando la forma.

Pero eso sí, se aprobó una bolsa de 350 millones de pesos para impulsar el beisbol, el deporte favorito del Presidente, que aún macanea arriba de 300…

En fin, dice la analista Denise Dresser, y que creo que dice bien, que en el tema de las mujeres que sufren violencia se trata de una política diseñada por hombres que nunca han tenido que salir huyendo con los ojos amoratados y los labios partidos, cargando a sus hijos, en busca de un refugio donde los protejan de violencia doméstica, la que padecen seis de cada 10 mexicanas.

Y remata: “esto no es progreso; esto es ignorancia”.

Ante esto solo puedo coincidir con la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, cuando dice de López Obrador: “A veces es difícil entender su mensaje, entender su política social”. Sí, a veces es muy difícil.
08 Marzo 2019 04:06:00
Salud
Si usted se ha visto en la necesidad de acudir al IMSS o al ISSSTE, y ha sufrido en carne propia el nivel de atención, la escasez de medicamentos e incluso el trato que llega a recibir del médico en turno, podría coincidir conmigo en que no se exagera cuando se caracteriza al sistema de salud pública como una verdadera porquería.

La falta de infraestructura y personal es evidente; las condiciones generales de los nosocomios son deplorables y eso de que no hay tal o cual medicamento es cosa cotidiana. Ya no hablemos de cuando se pretenda acceder a un especialista. Las citas son de locura, hasta meses…

Dice el actual secretario del ramo, Jorge Alcocer, que el sector salud va camino al desastre. Que el modelo neoliberal afectó al sistema e incluso Andrés Manuel señala que se destinaban 4 mil millones de dólares a la compra de medicamentos y que gran parte de esto terminaba engrasando la gigantesca maquinaria de la corrupción y la simulación.

Desde este espacio se hace una precisión: el sector salud no va camino al desastre, desde hace años está sumido en él.

La cuestión es qué se va a hacer con todos los que participaron en el juego macabro llamado “la salud del pueblo me vale un pepino”.

Los hospitales y clínicas del IMSS y el ISSSTE, por ejemplo, no son lo que son hoy por obra de magia y coincidirá conmigo en que es de elemental justicia que todos los que usaron al sector como botín personal paguen por el daño.

No basta con intentar componer las cosas, en la maquinaria de la cuarta transformación, ya deberían subir la vara y no solo denunciar sino castigar a los responsables de este y el otro, y aquel desastre.
06 Marzo 2019 04:06:00
Entre priistas
Lo que queda del PRI cumplió 90 años y, según esto, tiene el reto de reconstruirse, reinventarse y llegar a significar, eventualmente, alguna opción viable en comicios venideros.

Desde este espacio esperamos que no lo logre. Ya suficiente daño hizo a lo largo de estas nueve décadas.

Los necesarios contrapesos a la figura presidencial y las opciones para disputar el voto ciudadano deberán surgir de otra parte, y en el mejor de los escenarios, con una camada nueva que nada tenga que ver con esta clase política que creció y se alimentó con el ejemplo del priismo, y que hizo de la corrupción, la simulación y la soberbia su eje de acción y, por lo visto, única motivación.

El detalle simpático es que cierto grupo de priistas, bajo el liderazgo del exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, y con el pomposo nombre de Democracia Interna, pide la expulsión del partido del expresidente Enrique Peña Nieto, “por el inmenso daño que le causó al PRI, llevándolo del triunfo del 2012 a la peor derrota de su historia en el 2018”.

El tal Ulises se va a la yugular. Y cito: “Una y otra vez se ha señalado el desprestigio que le ocasionaron al PRI la corrupción de destacados militantes como el propio Peña, algunos miembros de su Gabinete y los gobernadores cuyas candidaturas impulsó el exmandatario; unos hoy encarcelados, alguno otro prófugo y otros más aún al frente de administraciones estatales”.

Vaya… Un grupo culpa a Peña Nieto de todos los males del partido, pero hay otros que no piensan lo mismo, incluso el 27 de febrero lo integraron al Consejo Político Nacional.

Los que creen que el PRI está donde está –y desde mi óptica, afortunadamente para el país–, por la penosa y corrupta Administración del ex de “La Gaviota”, en parte tienen razón. En su sexenio se rompió con la máxima de los políticos corruptos, de simular, de guardar las formas.

En el nuevo PRI reinó el descaro, pero hay que recordar que en toda su historia de “dictadura perfecta” no hay una sola Administración que se haya caracterizado por la decencia, la eficiencia y la transparencia. Ninguna.

Entonces este es un pleito entre personajes cortados con la misma tijera y que cargan, unos más y otros menos, los mismos pecados. Así que sólo queda desear que –independientemente de que expulsen a Peña y a dos docenas más, o un centenar si quieren–, que los priistas pidan perdón y mejor cierren el changarro. Y ojalá algún día paguen, como deben pagar, los que tanto daño le hicieron a México (y algunos aún hacen).
05 Marzo 2019 04:06:00
Magia pura
Tal como están las cosas, me pregunto: ¿qué especie de halo mágico envuelve a Andrés Manuel que provoca tan apasionadas defensas, aun en aquello que resulta indefendible a la luz de la razón, de los hechos, de los datos objetivos de contexto?

¿Qué moverá a miles a quemarle incienso, mientras expresan furibundos que quieren quemar, pero en leña verde, a cualquiera que se atreva a cuestionar los modos de este moderno tlatoani?


¿Qué resorte se moverá en las almas de miles, tal vez millones, que sienten que se ahogan cada vez que detectan alguna voz crítica al Presidente y que los obliga, literalmente, a escupir su admiración por el tabasqueño, con una intensidad solo equiparable a la ira que les genera esa voz crítica?

¿Qué clase de hechizo ancló en la pereza intelectual a quienes se asumen orgullosos como incondicionales de un hombre en el que han depositado toda su fe y esperanza?

¿Qué acaso no se dan cuenta de que ser incondicional de algo o alguien no es otra cosa que mandar a la inteligencia de vacaciones?

Que en nada ayuda a nadie el rendir culto a un gobernante. ¿Qué no entendimos nada de nuestra penosa historia política de los últimos 60 años?

Y para que quede claro: los panistas fueron una gran oposición y un pésimo gobierno, y el llamado “nuevo PRI”, el de Peña Nieto, no fue más que la desbordada rapacidad, la corrupción generalizada. Eso no se discute.

El tema es que solo adoptando una visión crítica podemos ayudar a AMLO a que arregle este avión en vuelo que es México, sin estrellarlo. ¿Es tan difícil de entender?
03 Marzo 2019 04:09:00
Un pasito
Se imagina que usted o yo, cualquier ciudadano, pueda demandar al Gobierno, ya sea del Estado o el municipal por algún abuso, atropello, o una obra mal realizada que le afecte?

Pues ya se dio un pasito en la dirección correcta. Resulta que el Congreso del Estado aprobó la Ley de Responsabilidad Patrimonial del Estado y Municipios, que en términos simples significa una herramienta para empoderar a los ciudadanos, los que bajo ciertos criterios y requisitos podrán demandar al Gobierno por afectaciones derivadas de una actividad administrativa irregular.

Sí, tal cual, esta nueva Ley permite a los ciudadanos ejercer su derecho a una indemnización por daños y perjuicios que les sean ocasionados por alguna autoridad o servidor público, que van desde esos baches que parecen cráteres y que pueden dañar suspensión o llantas de su auto, hasta casos más graves que impliquen negligencia o una actuación irregular de los funcionarios públicos y que resulte en daños a su persona o patrimonio.

Hoy sabemos que este derecho se puede ejercer ante el Tribunal de Justicia Administrativa, que desahogará todas las diligencias correspondientes.

Lo único que queda es esperar a que, en su instrumentación, en los hechos y una vez que se presenten las demandas ante el Tribunal, la cosa marche y marche bien, y que no termine como otro elefante blanco, otro monumento a la simulación como, por ejemplo, el dichoso e ineficiente Sistema Estatal Anticorrupción.




01 Marzo 2019 04:06:00
Izquierda Siniestra
Primero, recordar la vieja máxima de que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.

Y segundo, advertir que corrupción no es solo robarse el dinero del erario. También es corrupción abusar del poder, el cerrar los espacios del diálogo, los consensos, la búsqueda de acuerdos.

Corrupción también es reducir, ridiculizar, aniquilar a los que estorban, a los que no son incondicionales, a los críticos, como también es corrupción el imponer funcionarios sin el perfil adecuado para el puesto.

Como citan los evangelios gnósticos: el que tenga oídos para escuchar, que escuche: la más siniestra de las izquierdas en México resulta curiosamente la de orígen priista, más concretamente la del “viejo PRI”, el de los 70s y 80s, que hoy está al frente de la maquinaria de la cuarta transformación y que es capaz incluso de desconocer a las organizaciones de la sociedad civil que la llevaron al poder.

Llegamos al extremo que esas organizaciones ya no son de izquierda, porque la única izquierda es la que diga el Presidente, sólo los que piensen como él y le aplaudan pueden llamarse así. Ahora, los que tengan ojos para ver, que vean: tenemos un Presidente convencido de que todo y todos giran a su alrededor y que resulta la medida de todo lo que es bueno. Sólo él conoce la ruta y la meta.

Y no se exagera, ya lo dijo la propia secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y cito: “Es difícil entender su mensaje y su política social”.

El Presidente goza hoy de un 80% de aceptación ciudadana y el control del Congreso. Puede hacer lo que quiera y eso no puede llamarse democracia, no existe sin contrapesos.

Vivimos simple y llanamente en los linderos de una autocracia y aunque el fondo, el sanear y serenar al país es loable y no se puede desear más que tenga el más rotundo y completo de los éxitos, las formas son francamente preocupantes.
27 Febrero 2019 04:17:00
El pasado
Que el horror marca, y Coahuila vivió recientemente años de verdadero horror.

Dicen colectivos de búsqueda de personas desaparecidas que entre 2005 y 2012 se suscitaron, y cito: “los más terribles actos de violencia en la época reciente del estado, como la masacre de Allende, la de-saparición y/o asesinato de decenas de personas y el exterminio sistemático de personas dentro del penal varonil de Piedras Negras”.

En esos años podemos ubicar un personaje clave: Jesús Torres Charles, procurador general de Justicia y posteriormente fiscal general de Coahuila. Y eso marca y no se olvida.

Sólo AMLO sabrá por qué este personaje fue nombrado Administrador Central de Investigación Aduanera del Servicio de Administración Tributaria, pero las reacciones adversas, especialmente la del superdelegado Reyes Flores Hurtado, finalmente lo obligaron a renunciar.
Pero la cosa no termina ahí: el pasado, especialmente uno tan violento y oscuro, pesa y demasiado.

Ahora los colectivos le piden al Presidente investigarlo penalmente. En una carta dirigida a Andrés Manuel señalan que los graves indicios existentes deberán ser suficientes para abrir una investigación real y exhaustiva sobre las graves violaciones a derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad cometidos en el estado, y en esto señalan directamente al exfiscal.

Para fabricar un futuro distinto y mejor, primero hay que sanar las heridas del pasado, y Torres Charles carga, y cargará siempre, la pesada losa de haber estado en el primer círculo del poder cuando el horror se apoderó de Coahuila… y eso no se olvida.
24 Febrero 2019 04:06:00
Miseria
El quehacer de quienes nos gobiernan es tan errático y con tantas fisuras, que hay mucha tela de dónde cortar.

Pero hoy se propone, desde este espacio, algo distinto, una invitación a la reflexión y la autocrítica.

Decía López Obrador que la violencia, la corrupción, la precariedad que definen la existencia de millones de compatriotas es fruto de una crisis moral.

Y parece que tiene razón, que además de los problemas económicos y de inseguridad sufrimos, como pueblo, una crisis moral.

En este escenario, seguro que guiados durante décadas por el ejemplo de una clase gobernante rapaz, inepta y profundamente corrupta, pareciera que hoy somos incapaces de distinguir el bien del mal, o simplemente no nos importa.

Habría que empezar por reconocer que la corrupción, en el más amplio de sus sentidos, también se enraizó en el “pueblo bueno y sabio”, y que como sociedad somos corresponsables de que en el país el crimen, la transa y el abuso sean cosa normal y cotidiana.

La pregunta sería: ¿ahora debemos esperar que todo cambie, para bien, como por arte magia, o debemos hacer nuestra parte, empezando en nuestros hogares, en nuestro entorno?

Hay que recordar que modificar usos y costumbres, la visión que se tiene de cómo sobrevivir y avanzar en un país como el nuestro, no se da por decreto o por la voluntad de un hombre, así sea el Presidente… se da por convicción personal.

Creo que vale la pena pensar en esto.

Queda en sus manos.
21 Febrero 2019 04:06:00
Más papistas…
Que efectivamente, en términos de seguridad, Coahuila es otro.

Y más si tomamos por referencia el horror que significaron 2011 y 2012.

Pero hay un detalle, cierto impulso que mueve a los funcionarios a plantear escenarios aún más bondadosos de lo que realmente son.

Es como si existiera una suerte de instrucción de minimizar cualquier expresión de violencia que en sus mentes pudiera comprometer la gran afirmación de que, por ejemplo, Saltillo es de las ciudades más seguras del país.

Y lo es, según encuestas de percepción ciudadana. No se necesita inflar lo que de suyo está bien.

Y eso fue un poco lo que sucedió hace unos días. El fiscal general del Estado, Gerardo Márquez Guevara, se aventó la puntada de afirmar que no había reportes de trata de personas en Coahuila. Negó que se haya registrado alguna denuncia por este delito, por lo que “no hay líneas de investigación abiertas de momento”.

Pues resulta que la Fiscalía de Personas Desaparecidas lo desmiente: reporta que tan solo en 2018 se abrieron siete expedientes que involucran a 25 víctimas.

¿Una pifia?... ¿una falta de comunicación?

Tal vez algo más: Como que algunos resultan más papistas que el Papa y llevan hasta sus últimas consecuencias la instrucción de ponderar que Coahuila es seguro.

Bueno, pues no es necesario pintar de rosa lo que es una infinita gama de grises. No es necesario exagerar ya que, finalmente, cuando lo hacen, nadie les cree.
20 Febrero 2019 04:06:00
Las Prisas
A todos nos queda claro que Andrés Manuel tiene prisa. Pretende transformar al país y sólo tiene seis años para hacerlo.

Es tarea titánica y aunque nadie cuestionará el combate frontal y decidido a la corrupción, las formas dejan mucho qué desear.

¿Quién no aplaude su decisión de combatir el huachicol?

Sí, el desabasto que se sufrió en muchas regiones del país fue un inconveniente y todos aún recordamos con dolor las dantescas imágenes de Tlahuelilpan.

Pero hoy el huachicoleo se ha reducido drásticamente y si el Gobierno federal no cede, quedará reducido en meses a algo que fue y nunca debió ser… y eso será un logro de Andrés Manuel.

Pero aquí vienen los detalles.

Parecerá lejano, pero para muestra basta un botón: En el llamado “triángulo rojo”, una docena de municipios en Puebla, el huachicol significaba el modus vivendi de cientos, por no aventurar miles.

Hoy, en esa zona, se reporta 80% de disminución en la ordeña de ductos y la venta de combustible ilegal.

Qué bien, pero usted se preguntará, ¿ahora a qué se dedican esos cientos, sino miles de delincuentes?

¿Será que guardaron la pistola y que ahora trabajan 8 horas diarias por un sueldo mensual menor a lo que solían ganar en unas horas?

Bueno, pues en esa misma zona se reporta un incremento significativo en casos de secuestro, extorsión, cobros por derecho de piso, robo a autotransporte y asaltos.

Exacto, los huachicoleros que sangraban a la nación ahora sangran directamente a los ciudadanos.

Son las prisas. Nadie en el Gobierno federal se planteó la posibilidad -y si lo hicieron, pues les valió- que esos cientos o miles de hampones empistolados, acostumbrados al dinero fácil, fueran a cambiar de “chamba criminal” en cuanto les cortaran el suministro de combustible. Y eso fue exactamente lo que pasó.

Ese es el problema con las prisas, que no se ve la película completa, que se detienen en un árbol y no ven el bosque.

No se trata de apostar por el pueblo bueno y sabio, se trata de realidad, y en nuestra realidad hay miles que no saben ni quieren trabajar, que solo conocen de violencia e ilegalidad. Y esos no van a cambiar solo porque se los pida el Presidente.

Por favor, vean el bosque…

Muchas gracias.
19 Febrero 2019 04:06:00
AMLO-Tutorial
A algunos nos urge un tutorial de cómo sobrevivir a las prisas y los modos que impone el Presidente.

Nos urge un manual que nos ayude a comprender esta suerte de magia que todo permite y todo perdona, y que envuelve a un hombre que moldea a su antojo lo que está bien de lo que no…

Está claro que con sus actuales niveles de aprobación, aún mayores que lo expresado en las urnas, y con el control del Congreso (por la hegemonía de Morena), puede hacer literalmente lo que quiera, sin someterse a ningún tipo de limitación y con la facultad de promulgar y modificar leyes a voluntad.

Pero ojo, como no se trata de rendir pleitesía o poner el cerebro en pausa para asumir la postura de incondicional, hay que advertir que un hombre con tanto poder, y con su estilo (donde brilla por su ausencia la vocación al diálogo, al acuerdo y los consensos), podría significar un bonito ataúd para la democracia.

Sí, la autocracia. que es lo que ha demostrado en estas primeras 10 semanas, es lo contrario de la democracia.

Y más vale precisar: no se trata de enarbolar banderas conservadoras, neoliberales o “fifís”.

Se trata de preguntar si alguien sabe exactamente a dónde vamos, a dónde nos dirige por un sendero de terracería en donde lo único que no hay son contrapesos.

Y por cierto, a ese alguien no lo encontraremos en el Gabinete. Ya lo dijo la propia secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero: “Es difícil entenderlo”.

En fin, a algunos nos urge ese tutorial para justipreciar al gran líder que ahora hasta nos dice dónde debemos buscar la verdadera felicidad.

Y cito: “No en el dinero o la fama, no en los lujos baratos. La verdadera felicidad es estar bien con nuestra conciencia”. Bien, pues que así sea.

P.D. Antes de que las chairobaterías de los “incondicionales” apunten a este humilde espacio de opinión, hay que señalar que el problema no es el fondo –ningún ciudadano cuestionará el combate a la corrupción–. El problema es la forma, esos modos, esas prisas…
14 Febrero 2019 04:06:00
Las estancias infantiles
El tema de las estancias infantiles es una historia en la que pagan justos por pecadores.

Cuando el “neoliberal” Gobierno federal metió la mano, cuando quedaron bajo la tutela de la Secretaría de Desarrollo Social, se convirtieron en un verdadero botín, en donde lo que menos importaba era el bienestar de los niños. Eso queda muy claro.

Ya el superdelegado, Reyes Flores Hurtado, había advertido que se detectaron niños “fantasma”, esto es, menores que sólo existían en los registros, no físicamente. Pero ahora afloran más, muchas más irregularidades.

El pago de cuotas para evitar la supervisión, para que nadie los molestara… el reparto de afiliaciones entre los funcionarios de la misma secretaría y cobros extraoficiales a padres de familia. Una verdadera porquería.

La cuestión es que ante este desastre, como en todos los que ha encontrado la maquinaria de la Cuarta Transformación, se decidió cortar los fondos en vía de mientras, y buscarle por otro lado, como eventualmente darles directamente a los padres los apoyos económicos correspondientes.

Pero en el lance quedaron colgados de la brocha centenares de niños, de los reales, y sus respectivos padres, que necesitan para su vida diaria que estas estancias operen.

Vaya lío. Qué bien que se eliminen los vicios y corruptelas, pero caray, ¿qué no hay manera de no endosar –en vía de mientras– la factura de la rapacidad de los “neoliberales” a los ciudadanos?
13 Febrero 2019 04:09:00
¿Qué pasa Saltillo?
Todo indica que los tambores de la polarización que sonaron fuerte durante la campaña del año pasado, aún retumban en nuestras cabezas.

Parece que como pueblo decidimos mandar a la inteligencia de vacaciones para acomodaticiamente sumirnos en el todo o nada, en el bueno o malo, en blanco o negro. Sin grises, ni matices, ni asegunes… o somos “chairos” o “fifís”.

Como que abrazamos el más simplón y torpe de los maniqueísmo.

El tema es que, mayoritariamente, tanto “chairos” como “fifis” han decidido apostar por la estridencia vacía de contenido, por la descalificación facilona y que el esfuerzo de pensar, de argumentar, quede para un futuro incierto.

A nadie parece importarle, pero vivimos tiempos en que la interpretación del entorno y la caracterización del quehacer político han quedado totalmente envilecidos.

“Chairos” y “fifís” se detestan sin pudor y defienden sus posiciones, y arman sus ataques en términos de buenos y malos.

Parece que estamos sumidos en la era del desprecio a los elementos objetivos del contexto, a la evidencia, a los hechos.

Lo único que importa es quién lo dice… el rendir culto, ser incondicional, y con eso hasta la ignominia.

En cierta tertulia (que se puede checar en YouTube… no tiene desperdicio), el escritor Arturo Pérez Reverte y el cantautor Joaquín Sabina se planteaban cuál sería el principal problema de España. Coincidieron que la estupidez.

Bueno, pues quítense que ahí les vamos.

Los mexicanos parece que hemos eliminado de nuestros cuadros de referencia todos los grises y sólo pensamos en blanco y negro…. ¿Y qué hay más estúpido que eso?
10 Diciembre 2015 05:08:26
Alimento para la estupidez
El pasado lunes, el filósofo español Gustavo Bueno (lúcido y punzante a sus 92 años) concedió una entrevista al diario El País. Una de las preguntas que le formularon, “¿cuál es el problema más grave que tiene hoy España?”, mereció una respuesta directa y contundente: “la estupidez”.

Tiene razón, el problema más grave de cualquier país es una población mayoritariamente estúpida.

Los gobernantes tienen vía libre para la corrupción e ineficiencia cuando los gobernados no oponen resistencia ante los excesos y el abuso, cuando se limitan a sortear el día y son incapaces de articular estrategias de defensa, de cohesión social y de organización ciudadana.

Las empresas tendrán serias dificultades para implementar mecanismos innovadores de producción y ponderar la tecnología (siempre importada) como ancla operativa, cuando la mano de obra simplemente no está capacitada, y peor aún, cuando el trabajador no trae integrado “el chip” de la mejoría constante, cuando se confunde la “experiencia” con años de hacer exactamente lo mismo, una y otra vez.

Inmersos en un mundo globalizado, presuntamente en la era del conocimiento, una nación queda rezagada del concierto internacional cuando la mayoría de su población está limitada en su formación intelectual y por lo tanto carente de las herramientas necesarias para aportar ideas.

Los ciudadanos de Corea del Sur y Japón tienen fama de inteligentes. Y lo son mayoritariamente, más no por una condición genética o como resultado del alto consumo de arroz y pescado. Lo son porque desde niños se les inculca de manera sistemática, firme y permanente a ser disciplinados.

Entienden la puntualidad como el elemental respeto al tiempo de los demás, cuidan su higiene personal, se encuentran permanentemente obligados a tener una actitud emprendedora, a solucionar problemas. Se les enseña desde muy pequeños a pensar.

Viven constantemente bajo altas dosis de estrés y no es inusual que ante bajas calificaciones o algún revés académico, algún adolescente se suicide arrojándose a las vías del Metro.

En México y casi toda Latinoamérica tenemos fama de ingeniosos, de alegres y fiesteros. Como pocos resolvemos problemas con las famosas “chicanadas”, que no es otra cosa que buscar la manera de salir al paso. La cuestión es que como pueblo no tenemos disciplina y entonces la creatividad que se expresa individualmente no aporta nada sustancial al país.

Nuestro principal problema como nación, entonces, es la estupidez, y de ahí se alimenta una clase político-gobernante corrupta e ineficiente y una delincuencia que tiene alto poder de reclutamiento entre quienes son incapaces de ver más allá del hoy y son fácilmente seducidos por la estridencia: una camioneta, un rifle, una botella y una buchona, aunque no se pueda hilvanar dos frases coherentes.

¿Y tendremos remedio? Bueno, pues las evidencias no presagian nada bueno.

El sistema educativo permanece anclado en la mediocridad, rehén del quehacer político del más bajo cuño; el contexto socio-económico de millones empuja literalmente a la estridencia y la mayoría de los jóvenes de la clase media (en toda su gama), de los que cabría esperar se gestara la semilla del cambio, parece agotada en las redes sociales.

Ya resulta un axioma que carecemos como pueblo de vocación a la lectura y a la cultura. Entonces, ¿qué consume en las redes la mayoría de nuestros jóvenes? Una exploración inicial prende todos los focos rojos.

No hace ni dos semanas se llevó a cabo el “roast” del youtuber mexicano Werevertumorro. Lo “rostizaron” sus pares Chumel Torres, Yayo Gutiérrez, un muy drogado AlexStrecci, Mexivergas, YosStop, Héctor Leal y WereverWero. El “roast master” fue Cid Vela, caracterizado como Galatzia.

La crema y la nata. Los más populares e influyentes. Cada uno de ellos cuenta con millones de seguidores. Han incorporado a la cultura popular frases y modismos y son, sin duda, los ídolos de millones de adolescentes y jóvenes mexicanos.

Habría que revisar los videos que suben a la red. Entretenimiento en su expresión más simple, opiniones expresadas con ese tono del que confunde libertad con vulgaridad, del que utiliza palabras de las que ignora su significado, sin el menor respeto por el idioma y las más de las veces sin siquiera aterrizar un solo argumento. Es simple y llanamente alimento para la estupidez.

Hay que aplaudir que gracias a las redes sociales los tiempos de la gran masa única, moldeable con telenovelas y noticieros en horario estelar, ya es cosa del pasado. Queda lamentar que los youtubers sin formación académica (salvo Chumel Torres, que es el único con título universitario), sin alguna voluntad de cambio, ni otro propósito que entretener a millones que no demandan nada más, ocupen ese espacio.

El tiempo dirá si el país perdió en las redes a la presente generación y seguiremos muchos años más como una nación de indisciplinados, de analfabetas funcionales sin visión de futuro.
30 Noviembre 2015 05:06:23
Procrastinos vs. resilientes
El pasado viernes se cumplió un año de que Enrique Peña Nieto encarara a la nación y anunciara su decálogo para combatir la corrupción. Fue la “respuesta gubernamental” ante la generalizada irritación social por el caso Ayotzinapa y por la revelación de su famosa “casa blanca”. El Presidente anunció a los mexicanos que se crearía una ley para evitar la infiltración del crimen organizado en autoridades municipales, la creación obligatoria de las policías únicas estatales, la clave única de identidad y el andamiaje para canalizar la justicia ciudadana, entre otros.

Un año después, de los 10 puntos aterrizó sólo uno, el operativo especial en Guerrero y Michoacán, con resultados inciertos, y el resto se encuentra “en proceso”. El más avanzado es el 911, ya aprobado, pero del que no hay fecha precisa para su implementación. Digamos en buen castellano, un fracaso con olor a farsa.

Notable, sin duda, que 12 meses después de asumir una serie de importantes compromisos y haber incumplido en todos y cada uno de ellos, que nadie en el primer círculo del Gobierno federal haya dado la cara para al menos intentar explicar las razones por las que aún no concretan las medidas con las que, se supone, empezaría a cambiar la lógica imperante en cuanto a transparencia, combate a la corrupción y empoderamiento ciudadano.

¿Cómo explicar que en cuestiones fundamentales como todas las que alimentaron e hicieron explotar la crisis del año pasado, y que en su esencia persisten hoy en día, el Gobierno federal haya optado por la dilación, por la simulación? Bueno, una respuesta la podríamos encontrar en la caracterización que del Gobierno federal hace el escritor Héctor Aguilar Camín: es un gobierno mediocre, que planea como de primer mundo, pero ejecuta como tercermundista. Pero la mediocridad –por insostenible– no sería suficiente para explicar el actual orden de las cosas.

Valga el arriesgue: el que la clase política en su conjunto no haga lo que debe hacer y como debe hacerlo –porque no puede, no quiere o no sabe– revela una concepción de la cosa pública y una vocación procrastina.

Los psicólogos ingleses llaman “procrastination” al trastorno de evitar o postergar conscientemente lo que se percibe como desagradable o incómodo. En español se adoptó el anglicismo procrastinación para referir postergación. Es entonces el hábito o la acción de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras más irrelevantes. En México, cuando no se quiere, puede o sabe cómo solucionar un problema, se crea una comisión. Se posterga y deja la solución para después, siempre para después.

En los ámbitos personales y/o sociales es frecuente encontrar a personas con este trastorno, los que son rehenes de una suerte de pensamiento mágico, que le dan largas a las cosas y son incapaces de tomar decisiones y actuar en consecuencia. Realmente patético cuando es el Gobierno el que permanece anclado en esta lógica anómala.

Y cómo explicar que pasen años y que los procrastinos sigan haciendo lo que mejor saben, posponer. Bueno, pues no sería posible sin una sociedad resiliente.

La resiliencia, según la Real Academia, es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas, pero en psicología se añade que gracias a ella no sólo somos capaces de afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas, sino que también podemos salir fortalecidos de ellas. Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles.

Vaya perverso amasiato, un gobierno que posterga, que es incapaz de enfrentar los problemas cuando y tal como se presenten para solucionarlos, que por el contrario apuesta a la simulación, a la dilación, a que por una suerte de recurso mágico las manzanas se acomoden eventualmente en la reja sin necesidad de apilarlas o colocarlas en orden o por tamaño… y una sociedad que ya se acostumbró a la flexibilidad, a ponderar la adaptación para lidiar con un entorno hostil.

En estos terrenos se puede explicar cómo es posible que ante los altísimos niveles de corrupción e ineficiencia, de la supina torpeza con la que las administraciones públicas capotean asuntos importantes, pasen los meses que se convierten en años, sin que los mexicanos se planten y hagan algo más allá de expresar malestar e irritación.

Somos resilientes, tal como en su momento lo esbozó Carlos Fuentes: “los mexicanos nos acostumbramos a sobrevivir aún en escenarios que, desde la óptica de algunos extranjeros, resultarían imposibles”. Y de esta condición abusa la clase político-gobernante.
27 Noviembre 2015 05:06:12
Sacrificio de peones
El pasado miércoles se registraron dos hechos notables, extraordinarios, dado el altísimo nivel de impunidad que cobija a la clase política que padecemos los mexicanos: la resolución de la Fepade sobre la descarada compra de votos de esa abominación llamada Partido Verde y el informe de la CNDH sobre el caso Apatzingán.

Una lectura inicial, bañada de esperanza pero en su esencia muy ingenua, supondría que por fin se dan pasos concretos para el fortalecimiento de las instituciones y que en el lance se envía el mensaje de que tarde o temprano el que la hace la paga. Si tomamos referentes de la historia reciente habría que explorar otras lecturas.

Si bien parecieran burbujas de naturalezas distintas, en realidad son piezas del mismo juego en el tablero de ajedrez en el que desde hace rato se convirtió el país, de cara a la no tan lejana sucesión presidencial. Hay que entenderlo en ese contexto, ya todo se mueve con un sólo propósito.

Primero lo estridente: La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales solicitó una orden de arresto contra el exvocero del Partido Verde Ecologista de México, y en ese momento subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de Segob, el impresentable Arturo Escobar y Vega, por haber orquestado la burda compra de votos a través de las tarjetas Premia Platino en los comicios federales de este año.

Escobar llegó a Gobernación en recompensa por haberse embarrado de lodo hasta la coronilla en lo que entendió como su papel en la alianza PRI-PVEM. Un simple peón que por añadidura nunca fue capaz de argumentar con solidez sus posiciones, ni en el partido, ni en Segob.

Era insostenible, una mácula más en el de por sí sucio andamiaje político-gubernamental. Totalmente desechable, hoy enfrenta la posibilidad de terminar en la cárcel por delitos electorales, o al menos es lo que exigen partidos como Acción Nacional y Morena.

Y ahora, lo subterráneo: tras meses de investigación de los hechos de Apatzingán, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos entregó un detallado informe en el que sostiene que se registraron abusos, excesos y hasta ejecuciones extrajudiciales de fuerzas federales. El informe aceptado en principio por la PGR reduce y compromete la figura del excomisionado de seguridad en Michoacán y hoy director de la Comisión Nacional del Deporte, Alfredo Castillo Cervantes.

Muy cercano, es cierto, al presidente Peña Nieto, Castillo es en el fondo un peón del Grupo Atlacomulco, y como tal también es prescindible, sobre todo en estos momentos en que no atina a resolver la bronca con las federaciones del Comité Olímpico y que ponen en riesgo la participación de México en Río 2016.

A este personaje, los panistas exigen se le finque responsabilidad penal por el desaseo y la manipulación con las que intentó ocultar la matanza de civiles en Apatzingán. Estaban desarmados y se habían rendido, dice la CNDH y entonces el excomisionado simplemente mintió.

La pregunta sería ¿por qué se sacrificarían hoy esos dos peones? Y la respuesta se podría encontrar en la urgencia de legitimar el siguiente tramo, de crear espacios de maniobra (ya que actualmente cualquier paso está tocado de sospechas) y especialmente blindar argumentos a la hora de aterrizar estrategias para acotar a los “enemigos”, entre ellos a Andrés Manuel López Obrador, sobre todo después del escarceo que huele a pifia de Beltrones.

Con Escobar y Castillo en la picota, los que mueven los hilos del poder podrían suponer que tendrán mayor solvencia para reducir reflectores a AMLO y que podrán desplegar un escudo de defensa contra los que desde diversas esferas, tanto nacionales como internacionales, cuestionan sistemáticamente la violación a los derechos humanos como un mal endémico en nuestro país y característica de la presente administración (habría que recordar Tlatlaya y Ayotzinapa, entre otros muchos).

Es un juego de ajedrez en el que se sacrifican peones y se intenta avanzar con alfiles y torres. Así de simple en las formas, así de complejo en el fondo. En este escenario queda la esperanza de que el sacrificio de los dos peones alerte al resto: no importa qué tanto se embarren para demostrar lealtad, tarde o temprano deberán correr la suerte que realmente les toca, el sacrificio y entonces tal vez algunos la piensen dos veces antes de llegar hasta la ignominia.

Aunque claro, siempre queda la otra lectura: en México los políticos no juegan ajedrez, sólo damas chinas; no hay más que reflejos de la torpeza de quienes nos gobiernan y en el reino de la simulación, Escobar y Castillo pueden salir bien librados, incluso “caer para arriba”.
16 Noviembre 2015 05:08:57
Conocer al enemigo
Ya nada es lejano, ya nada es ajeno. No basta la conmoción y la condena. Hay que intentar, al menos, comprender.

Hace poco más de 2 mil 500 años, un comandante militar chino de nombre Sun Tzu escribió: “Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no deberás temer el resultado de cien batallas. Si te conoces a ti mismo, pero no al enemigo, por cada victoria lograda también sufrirás una derrota. Si no conoces ni al enemigo ni a ti mismo, sucumbirás en todas las batallas”.

Tras el baño de sangre inocente, el terror que golpeó París el viernes pasado, occidente debería, de una vez por todas, entender de qué está hecho el enemigo, qué es lo que realmente busca y, especialmente, con carácter de urgente, voltear la mirada con ojos críticos hacia sus propias entrañas para ubicar las grandes debilidades que parecen conocer a la perfección los yihadistas de Estado Islámico y que aprovechan desde hace meses con el reclutamiento hormiga de centenares, miles de jóvenes sin presente ni futuro.

Los milicianos de Estado Islámico, o Daesh en árabe, –poco más de 30 mil, según estimaciones de la CIA en julio pasado (aunque seguramente ya son muchos más)– son combatientes feroces, decididos, altamente motivados y según Pedro Rojo, de la fundación Al Fanar, con un apetito insaciable de combate, pero no para ganar trincheras, sino para morir. El presbítero Ángel García, de la ONG Mensajeros de la Paz, dice de ellos que en cada lance pareciera que buscarán la muerte, y los que no temen morir, ganan.

Los ocho yihadistas que con fusiles de asalto Kalashnikov y explosivos atados al cuerpo realizaron los atentados en París, estaban firmemente convencidos de cumplir con el sexto pilar del Islam, la Yihad, y que con cada homicidio aseguraban su eternidad en el Yanna (el jardín o paraíso para los árabes), rodeados y en abundancia de todo lo que se pueda desear y haciendo el amor con decenas de huríes, esas bellas mujeres de ojos grandes y brillantes.

En cada grito de Allahu Akbar (Dios es grande), en cada disparo, en cada explosión, se intenta borrar siglos del proceso civilizatorio occidental, de evolución. Eso es lo que quieren.

Entonces habría que partir de una suma simple: la Yihad, que pide matar a los infieles donde quiera que se encuentren, un mundo que avanza –desde su óptica– hacia el fin de los tiempos, la urgencia de convertirse en mártir para gozar de las huríes y un entorno social y familiar que sólo genera desesperanza y malestar; miles de marginados y en pobreza económica e intelectual… y tenemos el perfecto caldo de cultivo de los escenarios distópicos, casi apocalípticos.

Para los milicianos de Estado Islámico, como ese joven barbado que, blandiendo un cuchillo y golpeando contra su pecho un rifle de asalto, reivindicó los atentados de París en un video con la firma Al Hayat, la división mediática del califato, hay una orden expresa y tajante: matar a los infieles donde quiera que se encuentren, y por eso se urge a todos los musulmanes que viven en Europa: “¿qué esperan?; sirve incluso el veneno. Envenena el agua y los alimentos de al menos uno de los enemigos de Alá”. La recompensa que obtendrán será el paraíso.

Parecería absurdo que un mensaje que en principio pondera la violencia, la destrucción, que se guía por una corriente del Islam con una peculiar concepción del camino hacia el Día del Juicio Final, que busca por todos los medios crear un escenario de caos y de sangre, resulte atractivo para alguien, para el que sea, pero lo cierto es que centenares de jóvenes de aproximadamente 80 países, lo compran, asimilan y convierten en su único propósito de vida.

Ese sería el primer paso, intentar entender al enemigo y reconsiderar lo que se daba por sentado de lo que somos en occidente. De aquel lado son mucho más fuertes, y de éste mucho más débiles, tanto que un grupo que se exhibe brutal y despiadado en sus propios videos de propaganda es capaz de reclutar a jóvenes, hombres y mujeres, de toda Europa.

Entre algunos miembros de los llamados “círculos rojos”, periodistas, académicos e intelectuales, es posible encontrar advertencias: “No estamos ante ataques aislados de grupos terroristas autónomos que operan en el corazón de Europa, sino ante el despliegue de una bien diseñada estrategia bélica, cuyo objetivo último es la aniquilación de todas las naciones que representan los valores, la cultura y la civilización occidental”.

Y también llamados: “Es necesaria una respuesta contundente y unitaria de todos los países occidentales en la que no bastarán ya los argumentos filosóficos. Una respuesta que debe partir de la conciencia previa de que estamos ante una auténtica guerra de aniquilación en la que no existe tregua posible”.

El mundo se encuentra en los linderos de un conflicto como pocos se han librado en nuestra historia. Entenderlo es ya una obligación del mundo occidental, y en el inter, tratar de contener y minimizar el daño de los atentados que se anticipa, vienen en cascada, muy similares a los que sufrió París.

Puede ser que los grandes ejércitos de occidente emprendan la aniquilación de Estado Islámico, la reacción de Francia con los bombardeos así lo sugiere, pero lo más difícil será tratar de recomponer las estructuras culturales, sociales y económicas que hoy alimentan el malestar y la desesperanza. Si se ignoran las pústulas en las entrañas, aunque se borre del mapa el califato, no tardará en surgir otro grupo, otra bandera, otro rostro del terror que nos recuerde que somos una cadena tan fuerte como el más débil de los eslabones, y hoy, en todos lados, tenemos muchos de ellos podridos.
25 Febrero 2015 05:08:26
Pirámides de naipes…
Hay una frase que algunos atribuyen al padre de la revolución bolchevique, Vladimir Ilich Lenin, pero los más al ministro de Propaganda de la Alemania nazi, Joseph Goebbels, que dibuja la que por los hechos es la estrategia de comunicación del Gobierno federal, especialmente dirigida a contrarrestar la “mala imagen” del país en el extranjero: “Una mentira repetida mil veces se convierte en una gran verdad”.

Y todo parte de una premisa que navega en los linderos de la perversidad: no importa la realidad, sino lo que se diga; el problema no es lo que pasa, sino que se exponga en los medios de comunicación… Es tan torpe como construir una pirámide de naipes y suponer que el viento no la derribará.

Bueno, pues el viento sí la derribó. Bastó una sola frase del director Alejandro González Iñárritu, para eclipsar los recientes esfuerzos de los cónsules y embajadores mexicanos de cumplir la orden de “limpiar” la mala imagen que proyectaron al mundo los casos Ayotzinapa, Tlatlaya y, por supuesto, las mansiones del propio Presidente, de su esposa y del secretario de Hacienda.

El ganador del Oscar dijo en su mensaje de agradecimiento a la Academia de Hollywood que los mexicanos merecemos un mejor gobierno, lo que apuntaló horas después en una entrevista con Cármen Aristegui: “Lo que dispara, digamos mi frustración, como la de todos los mexicanos es el nivel de impunidad y corrupción que reina ahora como un sistema generalizado... son las cosas que todos los días, a diario, hay noticias que son indignantes, ¿no?, porque un gobierno debe servir a una sociedad, no utilizar a esa sociedad”.

Y como los que hoy gobiernan no son precisamente muy habilidosos en eso de interpretar entornos y tomarle el pulso al sentir ciudadano, pues que de inmediato convierten la legítima opinión de un ciudadano ciertamente destacado, una entre miles, en un golpe directo a la mandíbula que les duele y hace tambalear. “Estamos construyendo un mejor Gobierno”, le respondió la dirigencia del PRI.

Habría que dejar por sentado que en México difícilmente alguien cree que el PRI esté construyendo un mejor gobierno. Pero, cabría preguntar ¿sirvió de algo subirse gratuitamente al ring con un personaje como González Iñárritu? Pues sí, a mantener el tema unos días más como trendig topic en las redes sociales y como notas ponderadas en varios medios de comunicación.

Y otra perla de la miopía política: El Papa Francisco, en un mensaje privado dirigido a su amigo Gustavo Vera, advierte del riesgo de una “mexicanización” de Argentina por el avance del narcotráfico y que “estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror”. El Gobierno federal reaccionó justo como no debía: una carta diplomática para rechazar la “estigmatización” del país.

Primero, qué tan difícil era entender que se trató de un mensaje privado, no una postura oficial del Papa, que refiere lo que dicen los obispos mexicanos y que finalmente retrata una realidad, de esas que no se decantan a golpe de palabras, menos de mentiras.

¿Le sirvió de algo al Gobierno eso de la estigmatización? No, al contrario, sólo alimentó la polémica y colocó, de nuevo, los reflectores del mundo en lo que sucede en territorio nacional. En otras circunstancias cabría esperar que los que hoy nos gobiernan entiendan finalmente que decir mil veces que todo está bien, no cambiará un ápice la realidad, pero como han demostrado sobradamente que no entienden que no entienden, lo que viene seguramente es un reforzamiento en la campaña para “limpiar” ante el mundo la imagen de México. Millones y millones de dólares para construir otra pirámide de naipes que se volverá a derrumbar ante cualquier viento, por muy ligero que sea…

19 Febrero 2015 05:08:36
La fibra ideológica… o los ratones que eligen gatos
Existe una vieja fábula que refiere una sociedad de ratones gobernada por un gato negro. El gobernante, tirano en fin, era especialmente cruel y abusivo con sus súbditos, hasta que los hartó. Se registró una especie de revolución que, triunfante, permitió a los ratones sacudirse el yugo del gato negro para empoderar, ahora, a un gato blanco. El chiste, dirían algunos, se cuenta solo.

Y eso es más o menos lo que sucede en México bajo el yugo de la partidocracia: desde hace lustros en las boletas electorales aparecen los rostros de puros gatos.

Sin embargo, la condición actual de franca crisis del sistema (de representación, de legitimidad), no es histórica. Es una condición que emerge luego de que la “oposición” se probara en el ácido de la administración de erario público: Nadie pasó.

El académico y analista político Lorenzo Meyer dice que el PRD “se corrompió muy rápido; quizá porque no había fibra ideológica, sino nada más ganas de encontrar un puesto… simplemente no pudo (en el DF) superar la tentación del dinero y la corrupción, y de tener puestos administrativos, de ser parte de la burocracia…”

Exactamente lo mismo le pasó al PAN. En cuestión de meses se transfiguró, pasó de ser una excelente oposición a un pésimo gobierno. Quienes accedieron a diversos puestos de elección popular, empezando con Vicente Fox y luego con Felipe Calderón, no pudieron sustraerse a la tentación del dinero, de la corrupción y decantaron su oferta de cambio, a golpe de torpeza y omisiones, hasta convertirla en un continuismo de la peor ralea.

Si concedemos la razón a Lorenzo Meyer, lo que sucedió es que simplemente los personajes que administran los partidos políticos y que en su suma integran la partidocracia, carecen de fibra ideológica. En el fondo y en los hechos, donde realmente importa, no son de derecha ni de izquierda, ni tienen una visión clara de lo que se debe hacer, desde el poder, en lo social, lo económico, lo cultural…

Y ese es el problema, la clase política en su conjunto no es congruente, ni siquiera con las plataformas de acción que se “defienden” acaloradamente en los tiempos de campaña, pero que se olvidan en el instante mismo en que los personajes en turno rinden protesta. Son gatos, con naturaleza de gatos, que se disfrazan de ratones para pedir el voto, pero nada más.

La trampa en la que permanecemos, como sociedad, es que el sistema está diseñado para que sean gatos, y sólo gatos, los que tengan opciones reales de acceder a los puestos de elección popular. Entonces somos como en la fábula, ratones a merced del felino en turno.

¿Y Morena? Bueno, pues un desesperado es capaz de agarrar con la mano un clavo ardiendo.

La opción que encabeza Andrés Manuel López Obrador es la única que no ha pasado la prueba del ácido que significa dejar la trinchera de la oposición para convertirse en gobierno, aunque hay quienes recuerdan el paso del tabasqueño por el DF, los personajes de los cuales se rodeó y entonces se abren las dudas. Quién sabe, tal vez si dejara por fin el maniqueísmo retórico, el discurso polarizante y se alejara de lo etéreo del “pueblo bueno”…

A propósito de la crisis desatada en Argentina por la sospechosa muerte del fiscal Alejandro Nisman, el escritor y periodista Miguel Bonasso dijo que “o los argentinos tenemos el coraje cívico de cambiar una democracia representativa que ha conducido a la conformación de una clase política mafiosa, o nos vamos al diablo”.

Se dice fácil, pero nada más complicado: O los mexicanos encontramos mecanismos pacíficos para combatir y vencer a la partidocracia, o nos vamos al diablo…
17 Febrero 2015 05:06:48
Un tornillo… o la corrupción que mata

Los peritajes que realizó la Procuraduría de Justicia del DF, y los resultados de la investigación paralela de la Secretaría de Energía señalan lo mismo: la pipa que explotó en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa contenía más gas LP del permitido por las normas, tenía “fracturados” dos tornillos y además, tenía un flotador sujeto con alambres para surtir menos combustible de lo que marcaba el contador. Una pipa muy a la mexicana, con chicanadas, con tornillos que no corresponden, diseñada para robar y además, con más carga de la permitida para sacar unos pesos extra al ahorrar algún viaje.

Simple y sencillamente la corrupción que domina literalmente todas las expresiones de nuestra cotidianidad y que cuestan vidas. No se trata de crucificar a la empresa Gas Express Nieto (a la que revocarán algunos de sus permisos de distribución de combustible), sino ponderar el hecho de que resulta sólo un ejemplo más del contexto en el que permanecemos, desde hace décadas, inmersos los mexicanos.

Y habrá quien se rasgue las vestiduras y grite a los cuatro vientos que cómo es posible que esto suceda; que se requiere un castigo ejemplar contra la mañosa empresa y que se establezcan protocolos para evitar que una tragedia como la de Cuajimalpa se repita.

Bien, sólo habría que recordar que el país se mueve sobre rieles diseñados a golpe de desidia, corrupción, impunidad y una altísima permisividad social que literalmente aseguran que tragedias de este tipo, y de muchos otros, se repitan cíclicamente.

Claro que la corrupción mata: la de empresarios sin escrúpulos y voraces, la de autoridades omisas, la de ciudadanos apáticos e irresponsables, la de todos, tarde o temprano, en mayor o menor medida.

Es necesario entenderlo en su justa dimensión. Cuando un gobernante, de cualquier esfera, de cualquier color partidista, desvía recursos públicos, golpea directamente la posibilidad de aumentar la infraestructura hospitalaria, de vialidades, de rescate de espacios públicos y todo ello cuesta, tarde o temprano, vidas.

Cuando autoridades de cualquier nivel permiten, por acción u omisión, corrupción o incapacidad y en muchos casos por abierto contubernio y complicidad, que delincuentes hagan y deshagan a su antojo, son corresponsables directos de cualquier delito que éstos cometan, y eso cuesta muchas vidas.

Cuando un burócrata permite que empresas operen fuera de norma, cuando simulan verificaciones, cuando no hacen su chamba, son también corresponsables de que, por ejemplo, verdaderas bombas de tiempo circulen por las calles cargadas de gas o cualquier combustible. Eso mata.

Y en todo ello, los ciudadanos somos corresponsables ya que nos gana, invariablemente, el síndrome del “Ejército de la complacencia” (Dresser dixit), que se traduce en nuestra vocación de criticar mucho en privado, pero hacer poco en público, a permanecer, finalmente, “sentados sobre nuestras manos”.

Sí, castigo a la gasera, pero con la certeza de que se trata sólo de un ejemplo más de lo profundamente enquistado que se encuentra el cáncer de la corrupción en nuestra vida. Resultaría hasta ocioso el proyectar algún cambio sustancial en el escenario nacional, pero el reconocer que somos parte del problema tal vez ayude, en un futuro incierto, a establecer dinámicas de comportamiento más sanas, un poquito menos corruptas.
12 Febrero 2015 05:08:50
Aguirre… otro manotazo
Enrique Peña Nieto sigue muy enojado con el gobernador con licencia de Guerrero, el “perredista” Ángel Heladio Aguirre Rivero, y no precisamente porque éste abusó desde el primer día de su administración en eso de hincarle el diente al erario, por el nepotismo desaforado (93 familiares directos en la nómina) y su descarada pretensión de prolongar su influencia (para hacer negocios) vía su amigo Sofío Ramírez, el senador que busca la candidatura del PRD al Gobierno del Estado y de su propio hijo, Ángel Aguirre Herrera, como candidato a la alcaldía de Acapulco, sino porque hizo lo único que resulta imperdonable de acuerdo con los códigos vigentes en las más altas esferas del poder: “embarró” al Presidente.

Sí, por los hechos los gobernadores pueden hacer literalmente lo que les venga en gana, incluso depositar los recursos del estado en una institución de crédito de la que se es accionista (como el gobernador de Chihuahua, César Duarte, experto en opacidad y megaendeudamiento), pero nunca deben permitir que sus yerros, omisiones y excesos afecten la imagen del Presidente y mucho menos le causen problemas de la magnitud del de Ayotzinapa.

El horno no está para bollos, básicamente porque los niveles de indignación social y de críticas hacia el desempeño de la administración peñista no han disminuido un ápice y por el hecho de que los vecinos del norte están muy interesados (coyuntural y extraordinariamente) en sacar a flote, evidenciar la clase de gobernantes que padece México (como es el turno del ex gobernador de Oaxaca, José Murat); lo que urge entonces es un golpe mediático que abone a la maltrecha -por no decir inexistente- credibilidad del Gobierno federal, y de paso ratificar el mensaje de que simplemente hay cercas que no se pueden pasar, como en su momento fue la detención de Elba Esther Gordillo.

En este contexto se entiende la “limpia” que hacen las autoridades de la manada Aguirre. La PGR ya tiene tras las rejas al “vicegobernador” y hermano de Ángel Heladio, Carlos Mateo Aguirre Rivero, a un sobrino, Luis Ángel Aguirre Pérez y también al ex subsecretario de Finanzas, Víctor Ignacio Hughes Alcocer, y media familia de éste: Pablo Ignacio Hughes, Mauricio Francisco Hughes Acosta, Alejandro Carlos Hughes Acosta y Jorge Eduardo Hughes Acosta, todos ex funcionarios acusados de peculado, de haber desviado casi 300 millones de pesos a cuentas personales.

No sería sensato esperar más acciones de este tipo y mucho menos una purga a fondo en los feudos estatales. Sabemos que el combate a la corrupción es un tema anclado en los terrenos de la simulación, en donde la justicia se aplica bajo criterios de administración política.

Se trata de un manotazo, de advertir a quienes pudieran pensar que la actual debilidad presidencial se extenderá por el resto de su mandato y que entonces pueden saltar las cercas que gusten. La cosa es más simple y directa, un mensaje cifrado con destinatarios bien ubicados que en términos coloquiales se podría plantear así: hagan, pero no ensucien y en caso de que sus torpezas y excesos me afecten, entonces sí, sobre ustedes…
10 Febrero 2015 05:09:23
La teoría del cerco
En ese mar de elucubraciones, teorías y sesudos análisis que pretenden encontrar alguna explicación al abismo que separa a la más alta esfera del poder y el México real y, sobre todo, por qué actúa como actúa el Presidente (que parece empotrado en una torre de marfil desde la que poco o nada se alcanza a percibir la escena nacional), hay quien sostiene que Peña Nieto está aislado, rodeado de un impenetrable círculo de siniestros personajes que le impiden ver las cosas tal y como son y que, por lo tanto, sería una víctima más de la gran tragicomedia en la que se convirtió su administración.

Quienes esto sostienen, abrazan la famosa teoría del cerco, aquella que vio la luz en la Argentina de los 70 y que justificaba el distanciamiento de Juan Domingo Perón de los movimientos sociales que precisamente habían impulsado su retorno al poder. Sí, no era culpa del gobernante, sino de aquellos que formaban el “cerco” y que le impedían tocar, sentir la realidad que sufría el pueblo que gobernaba.

Años después, para los propios argentinos que elaboraron la teoría del cerco, quedó claro que Perón sabía perfectamente qué sucedía y que no actuó en forma diferente a como lo hizo, porque no sabía, no podía o no quería.

Bueno, pues los mexicanos hoy la tenemos mucho más fácil. Peña Nieto no vive en una torre de marfil ni está “secuestrado” por un grupo de siniestros personajes (aunque tal vez sí, por su propia soberbia). Sabe perfectamente lo que sucede y no actúa en forma diferente, un poquito porque no sabe, otro tanto porque no puede y un mucho simplemente porque no quiere.

Ya tenemos un antecedente y de contundencia: cuando las protestas por el caso Ayotzinapa alcanzaron su máximo nivel, Aurelio Nuño, el jefe de la Oficina de la Presidencia y uno de los hombres más cercanos a Peña Nieto, afirmó que “no vamos a sustituir las reformas por actos teatrales con gran impacto, no nos interesa crear ciclos mediáticos de éxito de 72 horas. Vamos a tener paciencia en este ciclo nuevo de reformas. No vamos a ceder aunque la plaza pública pida sangre y espectáculo, ni a saciar el gusto de los articulistas. Serán las instituciones las que nos saquen de la crisis, no las bravuconadas”. Más claro ni el agua: nada ni nadie moverá a la administración de su proyecto.

Luego, otro manotazo: ante las evidencias del escandaloso conflicto de interés que involucra al propio Presidente, a su esposa y al secretario de Hacienda, Peña Nieto ordena a un subalterno que lo investigue, en un lance que no deja satisfecho a nadie y que, por el contrario, ahonda las sospechas sobre el desempeño y actuación del Ejecutivo, y en forma paralela alimenta la especie de que se trata de un mandatario “que no entiende que él no entiende”.

Habría que explorar otro sendero. El Presidente entiende perfectamente lo que sucede y actúa tal y como actúa porque quiere, porque puede, y en el ínter lanza un mensaje que ya nos debe resultar más que evidente: no le importa la crítica y el hecho de que haya logrado lo que hace meses parecía imposible, que todos los que forman el llamado círculo rojo (analistas, académicos y periodistas) coincidan en señalar un día sí y el otro también, la gravedad de sus yerros y omisiones, le hace lo que el viento a Juárez.

Habría que asimilar que nos gobierna un hombre al que no le importa cuidar las formas, y que no le importa todo aquello que se encuentre fuera de su círculo de intereses (políticos y personales), tal como anticipó su amigo Aurelio Nuño.
06 Febrero 2015 05:08:22
El voto nulo
No se trata de promover, sino reconocer que el desempeño en los tres órdenes de Gobierno lo justifica.

Desde hace ya varios años, en cada proceso electoral, surgen voces que llaman a anular el voto como un símbolo inequívoco y contundente del repudio generalizado a la clase política que nos “administra”. También reclaman espacios las voces que advierten que anular el voto sólo le sirve a quienes tienen segura cierta cuota o clientela, por lo general el PRI, aunque también el PRD donde es gobierno, e igual para el PAN en los territorios donde controla los programas asistenciales y dispone de las arcas públicas para sacar lo necesario para la movilización, acarreo, “apoyos” y ese largo etcétera que todos los mexicanos con más de dos neuronas funcionando conocemos muy bien.

Desde ambas trincheras se esgrimen argumentos poderosos a favor o en contra de anular el voto, y en la inmensa mayoría se ponderan aspectos utilitarios en los que la pregunta clave es de qué sirve realmente el reiterar el desprecio a la partidocracia en la boleta electoral y si efectivamente se beneficia en el lance a tal o cual partido.

Lo primero que habría que dejar en claro es que anular el voto no es lo mismo que la abstención. El hecho de no acudir a la urna implica cierta indolencia y apatía impropia de un ciudadano dispuesto a asumir su corresponsabilidad en el entorno que nos toca sufrir.

Habría que considerar también, que el PRI, y el PAN y el PRD donde son gobierno, tendrán los votos duros de siempre, esa clientela electoral tan amarrada por decenas de artilugios que se instrumentan en las áreas grises que colindan con la ilegalidad, y por lo tanto, desde su perspectiva el abstencionismo o el voto nulo les hace lo que el viento a Juárez.

Puede ser, pero el anular el voto, el acudir a la urna y escribir, por ejemplo, “la partidocracia es el cáncer de México”, o bien “nadie merece mi voto”, es un acto de afirmación, de repudio al actual orden de las cosas que (en el caso de sumar miles) despoja de legitimidad al que resulte triunfador.

En una democracia madura, con una clase política ciertamente distinta a la nuestra, tal muestra de repudio social impediría que nadie con un mínimo de decencia rindiera protesta, por el contrario, se obligarían cambios sustanciales en las estructuras partidistas y una renovación profunda de la clase gobernante.

Pero México es otra cosa y tendríamos que conformarnos, en el mejor de los escenarios (en primera instancia), con impedir que el próximo gobernante diga que se encuentra en el cargo por voluntad expresa de la mayoría de los ciudadanos, y ello no deja de tener algo de catártico…

Entonces, ¿realmente de que serviría anular el voto? A corto plazo, pues de nada, ya que independientemente de las siglas partidistas, asumirían al poder peones de la misma estructura caduca y enferma de ineficiencia y corrupción que nos gobierna desde hace décadas, pero en el fondo se daría otro paso en la vía pacífica, para gritarles a los que “no entienden que no entienden” que el mar de debilidad ciudadana y apatía social en el que están acostumbrados a navegar, se está secando.

Quién sabe, tal vez a uno o dos, hasta les de vergüenza seguir engrasando las maquinarias partidistas que hace muchos años dejaron de ser la solución para convertirse en el problema.
04 Febrero 2015 05:06:48
Virgilio… tarde y tibio
El Gobierno federal necesitó prácticamente dos meses para responder ante el torpedeo masivo hacia su línea de flotación: los conflictos de interés que presuponen corrupción y que, de entrada, deslegitiman cualquier actuación de la administración. Ayer, el presidente Peña anunció nueve medidas con las que pretendidamente se saneará la cosa pública y eliminará la sospecha que arrastra desde que explotó el escándalo por la mentada “casa blanca”.

Lo primero es que nombra a un secretario de la Función Pública, a Virgilio Andrade Martínez, un hombre formado en los más altos andamiajes del sistema priista, con una encomienda básica para efectos mediáticos: que el Ejecutivo investigue al Ejecutivo, y, por supuesto, que a la brevedad elimine de la escena el escándalo del “conflicto de interés” en el que permanecen inmersos el propio Presidente, su esposa y el secretario de Hacienda.

La investigación que llevará a cabo la SFP y que por necesidad habrá de concluir que el Presidente, su esposa y el secretario Videgaray no violaron ninguna ley (ya que los gobernantes serán todo, menos suicidas) será sometida al escrutinio de un panel de expertos en materia de transparencia, los que en dado caso (y desde hoy se puede apostar) cuestionarán aspectos éticos, políticos y morales, pero servirán, finalmente, para validar con todos los matices que se gusten y manden, el dictamen que “limpiará” la honra del Mandatario.

Las otras medidas (más de fondo) básicamente atienden a la necesidad de que todos los servidores públicos presenten una declaración patrimonial, que se elaboren reglas de integridad para el ejercicio de la función pública federal y se instale una unidad especializada en ética y prevención de conflictos de interés. 

Bien, una serie de medidas que tal vez hubiesen sido suficientes para tranquilizar a aquellos sectores que reaccionaron con indignación (y que siguen indignados) ante las evidencias de vinculación directa entre constructores beneficiados con obra pública y los más altos funcionarios de la actual administración… pero hace un par de meses. Hoy, las medidas resultan tardías y tibias.

Por el tono y alcance de lo anunciado por Peña ayer, con eso de que el Gobierno investigará al Gobierno y que habrá reglas de integridad para todos los funcionarios del Gobierno federal, se demuestra, una vez más, que simplemente no entienden que no entienden.

El imperio de las redes sociales, con todo y sus estridencias y excesos, el hecho de que un nutrido grupo de analistas, académicos y periodistas nacionales y extranjeros mantengan una visión crítica y dispongan de espacios para expresarla y, además, que amplios sectores sociales mantengan firme la lupa de la duda y la sospecha cuando reciben mensajes oficiales, obligaría a elevar el tono y contundencia del quehacer de un gobierno comprometido… pero no es así.

Virgilio Andrade tendrá que hacer malabares para que al menos parezca que la Secretaría de la Función Pública llevará a cabo la encomienda con seriedad e independencia… aunque las apuestas están en su contra.
03 Febrero 2015 05:04:13
Un reto para estos analfabetas…
Sin pretender rendir culto al pesimismo, lo que viene no es menor, por el contrario, puede llegar a ser terrible. Basta sumar uno más uno para que aparezca el dos y entender que el escenario que habremos de enfrentar los mexicanos los próximos meses (si no es que años como pronostica Agustín Cartens), es tres rayitas más arriba que “complicado”. Habría que estar preparado para al menos intentar navegar en lo que bien se puede anticipar como un escenario más que hostil, de severa crisis.

No hay necesidad de darle tantas vueltas al asunto: el recorte al presupuesto del Gobierno federal por 124 mil 300 millones de pesos, anunciado por el secretario de Hacienda el viernes pasado, implica una fuerte disminución en las expectativas de crecimiento para este año, fuga de inversiones en proyectos energéticos, y una contracción del mercado laboral (según coinciden expertos).

Sí, es cierto que se trata de una medida macroeconómica responsable ante el desplome en los precios internacionales del petróleo, pero el lance obligaría a implementar una serie de medidas audaces, realistas, inteligentes y bien articuladas para impedir que la coyuntura le pegue a la economía de la familias y postergue, una vez más, el desarrollo.

Son las crisis las que permiten diferenciar con claridad a los meros administradores de problemas de los que asumen responsabilidades con visión de futuro; son los momentos “complicados” los que permiten atestiguar de qué realmente están hechos los que nos gobiernan… Y aquí aparece como punta de iceberg la arista trágica.

Decía con mucho énfasis el futurólogo estadounidense Alvin Toffler (allá, a mediados de la década de los 80), que los analfabetas del siglo 21 no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender. Bueno, por lo demostrado en los últimos meses, quienes controlan el timón de este barco que da tumbos en aguas embravecidas llamado México, no es más que un grupo de analfabetas funcionales que ni siquiera es capaz de reconocer su condición.

El pasado 24 de enero, “The Economist” publicó un artículo titulado “El lodazal mexicano. Un presidente que no entiende que él no entiende”, en el que cuestiona la postura y respuesta de la administración de Peña Nieto ante la desaparición de los 43 normalistas y del escándalo ligado a las propiedades adquiridas por el presidente, su esposa y el secretario Luis Videgaray. Destacan las frases “la investigación (de los 43 normalistas) parece estar estancada”, “El propio Gobierno está marcado por el escándalo” y “México se merece algo mejor”.

Y ese es precisamente el punto: la arena pública ya no sólo pide sangre y espectáculo, como diría el jefe de la oficina de Presidencia, Aurelio Nuño, sino que agota su paciencia y decanta a pasos agigantados su nivel de tolerancia y permisividad hacia la corrupción e ineptitud de la clase político-gobernante, mientras ésta insiste en aferrarse a la “realidad” que sólo se ve en la burbuja en que permanece encerrada. Combinación explosiva.

Pero queda una esperanza, una posibilidad, aunque remota. El secretario Videgaray (que ya empieza a ganarse la fama de “Chimoltrufia”, que como dice una cosa, dice otra) aseguró que no se aumentarían ni crearían nuevos impuestos y que no se contrataría más deuda pública, la que por cierto se encuentra en un máximo histórico, en los 6 billones 948 mil 276.7 millones de pesos, gracias al hecho de que desde el inicio de la actual administración, se ha contratado con acreedores internos y externos créditos por 2 mil millones de pesos diarios, más o menos.

El anuncio de Videgaray, esta vez debe ser en serio, y no tanto por responsabilidad, por solvencia (moral, política y económica) o por un reconocimiento final de la realidad social (ya que simplemente no aprenden de sus errores... no entienden que no entienden) sino por mero instinto de sobrevivencia; no pueden, no deben permitir que el trance termine sobre la espalda de la ciudadanía, ya que ésta no aguanta tanto lastre y eso es tan evidente, tan generalizado, que ya hasta debe ser perceptible dentro de la burbuja donde viven y se enriquecen estos analfabetas funcionales.
29 Enero 2015 05:08:05
Páginas y páginas que dicen lo mismo…
El Presidente se encargó el mismo martes de cerrar la pinza. Poco después de que el procurador Murillo sentenciara que la “verdad histórica” y que todos los elementos probatorios no dejan lugar a duda de que los “desaparecidos” de Ayotzinapa fueron asesinados y calcinados, y que el que dudara de la narrativa oficial “se vaya de coadyuvante de la defensa” -del lado de quienes resultan a los ojos de la PGR los asesinos materiales e intelectuales de los estudiantes-, Peña Nieto llamó a la ciudadanía a “superar” el dolor y “asumir el derrotero de seguir caminando para asegurar que México tenga un mejor porvenir (…) Tenemos que avanzar con mayor optimismo, con confianza en nosotros mismos”.

Pidió “no quedarnos atrapados” por el caso Ayotzinapa, lo que es lo mismo que a darle vuelta a la página.

Y por qué no, si esa es precisamente nuestra historia, el darle la vuelta a página tras página -algunas más dramáticas y dolorosas que otras-, pero que en su esencia refieren exactamente lo mismo: corrupción, ineptitud, desigualdad e injusticia; y lo más grave de todo, que ningún caso hasta el momento deja alguna evidencia de que el trance sirviera de algo, al menos de experiencia que permita crear mecanismos concretos y viables para evitar que el hecho vuelva a ocurrir.

Pero, ¿por qué? Y la respuesta no se encuentra en las esferas de gobierno, en una clase político-gobernante que mutó y ya no sólo es básicamente corrupta e ineficiente, sino que ahora también voraz y cínica. Vaya, ya ni siquiera le importa guardar las formas y por los hechos, parece abrazar con singular alegría el descaro. La respuesta del por qué nos pasa como sociedad lo que nos pasa se encuentra en nosotros mismos.

A propósito de la muerte del periodista Julio Scherer, la escritora y analista Denise Dresser escribió un texto impecable y contundente: “Un país donde a diario, millones de hombres y mujeres se vuelven cómplices involuntarios de la injusticia, de la conformidad. Forman filas y filas de soldados que marchan al ritmo que marca el poder abusivo. Filas y filas de personas pasivas que marchan en contra del sentido común y de sus propias conciencias. Al servicio de los inescrupulosos. Al mando de los corruptos. A la orden de los demagogos. Al desfiladero donde se debilita a la democracia que personas como Julio Scherer lucharon por inaugurar. El ejército mexicano de la complacencia. Conformado por aquellos que cierran los ojos, cierran la boca, se tapan los oídos, asisten disciplinadamente a Mover a México. La multitud de mexicanos que critica mucho en privado, pero hace poco en público. Allí sentados sobre sus manos. Allí hablando sin actuar. Allí bebiendo y comiendo y durmiendo y postergando la justicia. Posponiendo la participación, esperando que otros compongan lo que no sirve”.

Y esa es la respuesta. Nos pasa lo que nos pasa y sufrimos la clase de gobernantes que tenemos porque como sociedad seguimos sentados sobre nuestras manos, esperando a que otros, siempre otros, hagan algo.

Le daremos la vuelta a la página de Ayotzinapa, como también lo haremos con el escandaloso conflicto de interés/corrupción que refieren las mansiones “compradas” por las más altas autoridades a constructores que son beneficiados con obra pública, y como muy probablemente lo haremos con las siguientes tragedias y escándalos que habremos de enfrentar, ya que no hay nada que las impida.

Sí, de plano, la vieja máxima de que los pueblos siempre tienen los gobernantes que se merecen se aplica a la perfección con nosotros.

Y no se trata de que nos guste, sino realmente qué hacemos al respecto… nada.

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